Un Redditor ha diseñado un sistema de cartuchos para Steam utilizando SSD SATA baratos, dando una nueva vuelta a la idea de la media física para videojuegos y enfrentando la crisis actual de precios en memoria.
El usuario conocido como Jibril-sama compró varios SSDs SATA de 2,5 pulgadas de segunda mano a un precio sorprendentemente bajo, cerca de 7 euros por unidad. Con estos dispositivos, creó una suerte de cartuchos físicos en los que almacena los juegos de su biblioteca de Steam.
Cada unidad está alojada en una carcasa personalizada y colorida que incluye la portada de cada juego, aportando un aire nostálgico que recuerda a los cartuchos clásicos de consolas. Además, al insertar el SSD en un dock especial conectado al PC, un script automatizado utiliza el protocolo de navegador de Steam para navegar directamente a la página del juego en la librería, pudiendo incluso lanzar el título de forma inmediata.
El valor y la practicidad del sistema de cartuchos para Steam
En un contexto donde los precios de la memoria SSD están al alza debido a la crisis global de suministro, esta iniciativa destaca por su aprovechamiento ingenioso de la segunda mano. Jibril-sama atribuye su hallazgo a la suerte, al comprar lotes de unidades que posiblemente proceden de estaciones de reacondicionamiento o retiradas de equipos antiguos.
Sin embargo, para cualquier persona que quiera replicar este sistema, el coste actual de los SSD nuevos probablemente sea mucho más alto que el valor de los propios juegos digitales, haciendo que esta propuesta sea más una curiosidad o proyecto personal que una opción práctica o económica a gran escala.
El atractivo de la media física en la era digital y sus límites
Aunque vivimos en 2026, el interés por medios físicos de juegos no ha desaparecido. Los cartuchos y discos ofrecen una sensación de propiedad y recopilación que muchos jugadores valoran. Sin embargo, esta nostalgia choca con las tendencias del mercado. Sony anunció que dejará de producir discos físicos para PlayStation a partir de 2028, una decisión que ha provocado críticas y una demanda en Holanda por la limitación del mercado de segunda mano y la dependencia exclusiva de las tiendas digitales.
En plataformas como Steam, muchos juegos todavía requieren el cliente para ejecutarse, lo que plantea preguntas sobre la verdadera propiedad del contenido digital. Mientras las empresas sigan apostando por lanzadores propios y DRM, el debate sobre cuánto se posee realmente un juego comprado seguirá vigente.
Este sistema de cartuchos con SSD no resuelve esas cuestiones, pero pone en evidencia que, para algunos jugadores, la nostalgia por lo físico y la personalización valen el esfuerzo, incluso si es un capricho con un coste incierto en tiempos de precios elevados de memoria.


