PXN VD4, VD6 y VD10: el direct drive ya no tiene por qué ser territorio prohibitivo

Durante años, dar el salto al simracing serio tenía una barrera bastante clara: el precio. Podías empezar con un volante de gama básica, sí, pero cuando entrabas en el terreno de las bases direct drive, la cosa se complicaba. Más fuerza, mejor respuesta, más precisión y una sensación mucho más realista, pero también un desembolso que no siempre encajaba con quien solo quería mejorar su setup sin hipotecar medio escritorio.

Ahí es donde PXN quiere hacerse notar con su nueva familia VD, formada por las PXN VD4, VD6 y VD10, tres bases direct drive pensadas para distintos niveles de usuario, pero con una idea común: acercar una experiencia más seria de conducción a precios bastante agresivos. La propia marca posiciona esta serie como una gama escalonada para jugadores de PC, con tres niveles de par: 4 Nm constantes en la VD4, 6 Nm en la VD6 y 10 Nm en la VD10, con picos de 5, 7 y 12 Nm respectivamente.

No estamos hablando de simples volantes con engranajes o correa. Las tres bases parten de una arquitectura direct drive, donde el volante va conectado directamente al motor. En la práctica, esto permite una respuesta más inmediata, una lectura más clara de lo que hace el coche y una sensación más directa al pasar por pianos, perder tracción o corregir una derrapada. PXN también destaca el uso de encoder magnético de 24 bits, con hasta 16.777.216 puntos de resolución, además de software propio para ajustar fuerza, amortiguación y curvas de respuesta.

PXN VD4: la puerta de entrada al direct drive

La PXN VD4 es el modelo más accesible de la familia, pero probablemente también uno de los más interesantes para quien viene de un Logitech G29, un Thrustmaster básico o directamente de jugar con mando.

- Publicidad -

Su cifra de 4 Nm constantes y 5 Nm de pico puede parecer modesta frente a bases más caras, pero conviene ponerla en contexto. Para un usuario que nunca ha usado una base direct drive, el salto en limpieza de respuesta, precisión y sensación de control puede ser enorme. OC Racing la define como una base de entrada “sorprendentemente capaz”, con una experiencia en pista mejor de lo esperado para su precio.

El gran atractivo de la VD4 está en que no se presenta como una base aislada para usuarios que ya tienen ecosistema montado, sino como una solución de entrada. Según los análisis disponibles, el bundle suele incluir base, volante, pedalera metálica de dos pedales y sistema de fijación, lo que la convierte en una opción muy directa para montar un primer setup sin tener que ir comprando piezas por separado.

Evidentemente, no es una base pensada para exprimir al máximo simuladores como iRacing, Assetto Corsa Competizione o rFactor 2 al nivel de un cockpit avanzado. Su fuerza es limitada y, en situaciones de corrección rápida, puede notarse menos viva que modelos superiores. Pero como primer contacto con el direct drive, tiene mucho sentido: es más precisa, más limpia y más inmersiva que muchas soluciones tradicionales de entrada.

Ideal para: usuarios que empiezan en serio, setups de escritorio, jugadores que vienen de mando o volantes básicos y quieren probar direct drive sin gastar demasiado.

PXN VD6: el punto dulce de la gama

La PXN VD6 es, probablemente, la base más equilibrada de la familia. Sube hasta 6 Nm constantes y 7 Nm de pico, una mejora que sobre el papel puede parecer pequeña respecto a la VD4, pero que en conducción se nota bastante más.

La diferencia está en el margen. Con más par disponible, la base no necesita trabajar tan al límite para transmitir fuerzas sostenidas. Eso ayuda a que el volante mantenga mejor la información en curvas rápidas, apoyos fuertes o cambios de peso. OC Racing destaca precisamente que la VD6 se siente más rápida, más fuerte y más natural que la VD4, con una respuesta más continua y menos artificial.

Para muchos aficionados al simracing, esta es la zona donde empieza la magia: suficiente fuerza para que la dirección tenga peso, suficiente detalle para leer mejor el agarre y todavía un formato razonable para quien no quiere entrar en bases de gama alta. Boosted Media también coincide en que la VD6 ofrece uno de los balances más convincentes dentro de la gama, con fuerza suficiente para la mayoría de usuarios y una entrega más suave que la VD10 en algunos escenarios.

Otro punto importante es que PXN no parece estar vendiendo solo potencia bruta. La marca está intentando construir un ecosistema alrededor de sus bases, con volantes, pedales, bundles y software de configuración. En el caso de la VD6, algunos packs la combinan con volante, pedalera y abrazadera de mesa, reforzando esa idea de producto accesible pero ya bastante serio.

Ideal para: quien quiere un setup duradero, más serio que uno básico, pero sin irse todavía a una base de 10 Nm o superior. Probablemente, la compra más sensata para la mayoría.

PXN VD10: más fuerza, más margen y más ambición

La PXN VD10 es el modelo más potente de la serie. Aquí hablamos de 10 Nm constantes y hasta 12 Nm de pico, cifras que ya entran en un terreno muy respetable para un aficionado avanzado. PXN la presenta como la opción superior de la gama VD, enfocada a quienes buscan una experiencia más exigente y con mayor capacidad de transmitir cargas fuertes en conducción.

La VD10 juega en otra liga frente a la VD4 y la VD6. No tanto porque todos los usuarios necesiten 10 Nm, sino porque ese margen permite conducir con más holgura. En simracing, más fuerza no significa simplemente que el volante “tire más”, sino que puede transmitir mejor las diferencias entre una curva lenta, un apoyo fuerte, una pérdida de agarre o una corrección brusca sin saturarse tan rápido.

La propia ficha oficial de PXN lista la VD10 como base compatible con PC y con un peso de 7,5 kg, lo que ya deja claro que estamos ante un producto más robusto que una base de entrada.

Dicho esto, la VD10 también es la que más depende de la madurez del software. Los análisis independientes coinciden en que el hardware tiene mucho potencial, pero que todavía hay margen de mejora en refinamiento de force feedback y ecosistema. OC Racing la describe como una buena base con gran potencial a largo plazo, aunque algo condicionada por el pulido del software más que por una limitación física del hardware.

Y eso, bien leído, no es necesariamente una crítica dura. De hecho, puede ser una buena noticia para PXN: si la base ya ofrece una plataforma potente, sólida y competitiva en precio, futuras actualizaciones de firmware y software podrían hacerla aún más atractiva.

Ideal para: usuarios que ya tienen cockpit, pedales decentes y quieren una base con fuerza suficiente para crecer durante años.

Lo mejor de la gama PXN VD

El mayor acierto de PXN está en haber entendido que no todo el mundo entra al simracing por la misma puerta. La VD4 tiene sentido para quien busca precio y pack completo. La VD6 parece el equilibrio más redondo entre coste, fuerza y sensaciones. La VD10 apunta a quien quiere más margen, más potencia y una base con aspiraciones claramente superiores.

También hay que valorar el movimiento estratégico. PXN no está intentando vender solo otro volante económico, sino entrar en un terreno donde compiten marcas con mucho peso como Moza, Fanatec, Simagic o Thrustmaster. Y lo hace con una propuesta bastante directa: más direct drive, menos barrera de entrada. Boosted Media señala que, sobre el papel, los precios de la serie VD son agresivos frente a parte de la competencia, aunque también recuerda que el ecosistema de PXN todavía es más limitado que el de marcas más asentadas.

Ahí está, quizá, el único gran “pero” actual: el ecosistema. Quien compra en Moza, Fanatec o Simagic encuentra un catálogo enorme de volantes, pedales, aros, accesorios y upgrades. PXN todavía está construyendo ese camino. Pero si la marca sigue ampliando su gama, la base ya está puesta.

¿Cuál merece más la pena?

Para un primer volante serio, la PXN VD4 es una opción muy atractiva. No es la más potente, pero sí una forma muy razonable de entrar en el mundo direct drive sin complicarse.

Para la mayoría de aficionados, la PXN VD6 parece la compra más equilibrada. Tiene fuerza suficiente, mejora claramente la experiencia frente a la VD4 y mantiene un perfil accesible. Es el tipo de producto que puede acompañar durante bastante tiempo sin que el usuario sienta que se le queda pequeño a los dos meses.

La PXN VD10, por su parte, es la opción más ambiciosa. Su potencia la hace más interesante para setups fijos, cockpits y usuarios que ya saben que el simracing no es una moda pasajera. Puede que necesite algo más de pulido en software, pero como hardware tiene argumentos de sobra para mirar de tú a tú a opciones mucho más conocidas.

Veredicto

La serie PXN VD es una de esas propuestas que merece atención porque no solo compite por precio, sino porque abre una puerta importante: la de hacer que el direct drive sea más accesible para un público mucho más amplio.

La VD4 democratiza la entrada. La VD6 apunta al equilibrio perfecto. La VD10 demuestra que PXN quiere pelear también en un terreno más serio. No son productos pensados únicamente para quien busca “lo barato”, sino para quien quiere entrar o progresar en el simracing con una relación entre prestaciones y precio muy difícil de ignorar.

PXN todavía tiene trabajo por delante si quiere igualar el ecosistema de los grandes nombres del sector, pero esta gama VD deja una sensación clara: la marca va en serio. Y para cualquier aficionado al simracing, que haya más competencia, más opciones y mejores precios solo puede ser una buena noticia.

8.8 Puntuación
editorial

PXN VD4 / VD6 / VD10 — Análisis de la gama direct drive

Tres bases direct drive pensadas para distintos niveles de usuario, con una idea común: acercar la experiencia seria de conducción a precios muy agresivos.

Direct Drive accesible Encoder 24 bits Bundles completos Ecosistema en construcción Software mejorable Recomendado para iniciarse
🏎 Los tres modelos de un vistazo
VD4
La puerta de entrada
ENTRADA

La opción más accesible de la familia. Ideal para quien viene de un Logitech G29, un Thrustmaster básico o directamente de jugar con mando.

Par constante4 Nm
Par pico5 Nm
Resolución encoder24 bits
Bundle disponible✔ Base + volante + pedales
PerfilEscritorio / setup inicial
VD6
El punto dulce ⭐
MÁS RECOMENDADO

El modelo más equilibrado. Más par disponible significa menos esfuerzo al límite, mejor transmisión de fuerzas y sensaciones más continuas y naturales.

Par constante6 Nm
Par pico7 Nm
Resolución encoder24 bits
Bundle disponible✔ Base + volante + pedales + abrazadera
PerfilAficionado a setup duradero
VD10
Más fuerza y ambición
AVANZADO

El modelo más potente. Con 10 Nm constantes, puede transmitir con claridad las diferencias entre curvas lentas, apoyos fuertes y pérdidas de agarre sin saturarse.

Par constante10 Nm
Par pico12 Nm
Resolución encoder24 bits
Peso base7,5 kg
PerfilCockpit fijo / usuario avanzado
📊 Valoración por aspectos (gama general)
Relación calidad-precio
9.7
Hardware y construcción
9.0
Precisión del encoder
9.2
Sensación de conducción
8.8
Force Feedback (FFB)
8.5
Compatibilidad de software
7.8
Amplitud del ecosistema
6.2
Pulido del software propio
6.5
📋 Comparativa directa entre modelos
VD4VD6VD10
Par constante4 Nm6 Nm10 Nm
Par pico5 Nm7 Nm12 Nm
Encoder magnético 24 bits✔ Sí✔ Sí✔ Sí
Bundle con periféricos✔ Disponible✔ Disponible— Solo base
Ideal para escritorio✔ Sí✔ Sí✗ Mejor cockpit
Recomendado para iRacing / ACC— Básico✔ Solvente✔ Óptimo
Perfil de usuarioIniciaciónAficionado / intermedioAvanzado
Punto de entrada económico✔ El más bajo✔ Equilibrado— Inversión seria
⚖️ Pros y contras de la gama

✅ Lo que convence

+Direct drive a precios muy por debajo de la competencia habitual
+Encoder magnético de 24 bits: 16,7 millones de puntos de resolución
+Bundles completos en VD4 y VD6: base, volante, pedales y abrazadera
+Respuesta más inmediata y precisa que cualquier solución de engranajes o correa
+VD6 con el mejor balance coste-sensaciones de la gama
+VD10 con 10 Nm constantes sin entrar en precios de gama ultra
+Software propio con ajuste de fuerza, amortiguación y curvas de respuesta

⚠️ Lo que mejorar

Ecosistema de accesorios mucho más limitado que Moza, Fanatec o Simagic
Software propio todavía inmaduro, especialmente en la VD10
VD4 puede sentirse al límite en correcciones rápidas o simuladores exigentes
Marca sin historial largo en el segmento: soporte y posventa por confirmar
La VD10 depende de futuras mejoras de firmware para mostrar todo su potencial
💬 Lo que dicen los análisis independientes

"La VD4 es una base de entrada sorprendentemente capaz, con una experiencia en pista mejor de lo esperado para su precio."

— OC Racing (sobre la PXN VD4)

"La VD6 se siente más rápida, más fuerte y más natural que la VD4, con una respuesta más continua y menos artificial."

— OC Racing (sobre la PXN VD6)

"La VD6 ofrece uno de los balances más convincentes dentro de la gama, con fuerza suficiente para la mayoría de usuarios y una entrega muy solvente."

— Boosted Media

"La VD10 es una buena base con gran potencial a largo plazo, aunque algo condicionada por el pulido del software más que por una limitación física del hardware."

— OC Racing (sobre la PXN VD10)

"Los precios de la serie VD son agresivos frente a parte de la competencia, aunque el ecosistema de PXN todavía es más limitado que el de marcas más asentadas."

— Boosted Media
🎯 ¿Cuál te conviene según tu perfil?

PXN VD4 — Para empezar

Vienes de un Logitech G29, un Thrustmaster básico o de mando. Quieres probar direct drive sin gastar demasiado y sin complicarte con piezas sueltas. El bundle lo incluye todo.

PXN VD6 — La compra más sensata ⭐

Quieres un setup duradero, más serio que uno básico, pero sin irse a una base de 10 Nm. Es la opción más equilibrada para la mayoría de aficionados al simracing.

PXN VD10 — Para crecer durante años

Ya tienes cockpit, pedales decentes y sabes que el simracing no es una moda. Quieres una base con fuerza suficiente para iRacing, ACC o rFactor 2 sin concesiones.

8.8 / 10
Puntuación
editorial

Veredicto final

La serie PXN VD merece atención porque no solo compite por precio, sino porque abre una puerta importante: la de hacer que el direct drive sea accesible para un público mucho más amplio. La VD4 democratiza la entrada. La VD6 apunta al equilibrio perfecto. La VD10 demuestra que PXN quiere pelear en un terreno más serio. El único punto pendiente es el ecosistema: quien compra en Moza, Fanatec o Simagic encuentra un catálogo enorme de accesorios que PXN todavía está construyendo. Pero si la marca sigue en este camino, la base ya está puesta. Y para cualquier aficionado al simracing, más competencia y mejores precios solo puede ser una buena noticia.

¿Te ha gustado? ¡Comparte este artículo!

¡Tu cuenta ha sido activada correctamente!

Ahora ya puedes hacer login con tu usuario y contraseña. ¡Bienvenido/a!