El port de Call of Duty: Black Ops llega a PS4 y PS5, pero ya está siendo calificado como «injugable» por la proliferación de explotadores en los lobbies y fallos en el multijugador.
Activision lanzó las versiones de consola la semana pasada y, aunque la nostalgia empujó a muchos a comprar los títulos, la experiencia en línea está comprometida por lobbies modificados, problemas de registro de impactos y errores que permiten subir de nivel de forma instantánea.
Por qué el port de Call of Duty Black Ops está ‘injugable’
El problema más extendido es un glitch de XP que permite a jugadores hostear partidas modificadas en Black Ops 1: si te matas con una granada nada más spawnear y sales de la partida, el sistema registra experiencia completa y el usuario alcanza el nivel máximo.
En la práctica, esto significa que muchos entran en lobbies para explotarlo: se matan, salen y repiten. Cuando suficientes jugadores del equipo rival abandonan la partida, la victoria se decide por forfeit, lo que rompe partidas y hace que el matchmaking sea caótico.
Además del exploit para maximizar experiencia, los usuarios reportan problemas de hit registration y desconexiones que deterioran aún más la experiencia de juego clásica que los fans buscaban recuperar.
En redes sociales ya circulan ejemplos y testimonios: hay usuarios describiendo cómo partidas de Ground War quedan arruinadas por ciclos de abandono y autoderrota constantes, y cuentas especializadas han mostrado lobbies llenos de jugadores explotando el sistema.
Qué puede hacer Activision y la comunidad
Lo que Activision no aclara todavía es si el lanzamiento incluía herramientas anti-trampa adaptadas a estos ports o si el soporte online se limitará a abrir las tiendas y poco más. Dado que los juegos son ports de entregas de hace más de una década, la comunidad sospecha que se ha invertido poco en moderación y correcciones.
Desde el lado técnico, arreglar el exploit requeriría cambios en cómo se adjudica la experiencia al abandonar partidas o limitar la capacidad de crear lobbies con modificaciones. También sería útil un sistema de reportes más visible y una mayor vigilancia en partidas masivas como Ground War.
La comunidad puede atajar temporalmente el problema evitando lobbies públicos masivos o buscando grupos cerrados y servidores con administración. Sin embargo, esa no es una solución para la mayoría: muchos esperan simplemente poder jugar sin encontrar exploits en el killfeed.
Un riesgo real es que cuando una porción significativa de jugadores alcance el nivel máximo mediante exploits, el incentivo por progresar desaparece y la base activa se reduzca. No es un detalle menor: la ausencia de objetivos reales puede erosionar el interés en cuestión de semanas.
Los mensajes de frustración no son únicamente por la pérdida de progresión: hay lectores que señalan la hipocresía de quienes pedían relanzar estos juegos y ahora buscan atajos para explotarlos o comprar desbloqueos. Esto añade un componente cultural a la discusión sobre cómo mantener viva una comunidad retro sin normalizar trampas.
Por ahora, la situación es clara: el port de Call of Duty: Black Ops en PS4 y PS5 sufre de explotadores que comprometen las partidas y de fallos técnicos que reducen la jugabilidad. Habrá que ver si Activision implementa parches o medidas de moderación en los próximos días, porque a día de hoy el atractivo de revisitar estos clásicos se ve mermado por problemas evitables.


