Kingdom Come Deliverance 2 ha sido confirmado como un open-world RPG por Warhorse Studios, que además apunta a lanzarlo en el próximo año fiscal. El anuncio llegó acompañado de detalles sobre responsables y la prometida expansión del universo, aunque quedan puntos clave sin aclarar.
Qué sabemos de Kingdom Come Deliverance 2
La confirmación se produjo durante un livestream del estudio el 22 de mayo, en el que participaron el director de comunicaciones Tobias Stolz-Zwilling y el community manager Tom Grey. Ambos dejaron claro que el proyecto descrito como una «nueva aventura de Kingdom Come» será, en efecto, un juego de mundo abierto dentro del mismo espíritu de la saga.
Ventana de lanzamiento: Warhorse y la matriz Embracer Group sitúan la intención de salida en el siguiente año fiscal, es decir, entre abril de 2027 y marzo de 2028.
Equipo responsable: Prokop Jirsa, diseñador principal de Kingdom Come: Deliverance 2, lidera el equipo de Kingdom Come, mientras que Viktor Bocan ha sido colocado al frente del otro gran proyecto anunciado por el estudio: un RPG de mundo abierto ambientado en la Tierra Media.
El estudio también confirmó que Daniel Vávra, director del juego original, ha iniciado trabajo en una adaptación cinematográfica de Kingdom Come, pero dejó claro que la nueva entrega de videojuegos sigue la línea de las producciones previas del estudio.
Responsables, intenciones y lo que falta por aclarar
Warhorse repite que «Kingdom Come: Deliverance siempre fue y sigue siendo un proyecto de pasión». En la práctica, esto significa que esperan mantener la esencia del combate realista y la narrativa histórica que definieron la serie hasta ahora.
No es un detalle menor: Warhorse no aclara todavía si esta entrega es un número directo de la saga (un Deliverance 3) o una aventura independiente situada en el mismo universo. Tampoco hay información sobre plataformas, alcance técnico, ni si se mantendrán las mecánicas centrales sin cambios significativos.
Tom Grey intentó poner expectativas en perspectiva: «Probablemente no tendréis que esperar siete años para otro Kingdom Come. Ese es el objetivo». Stolz-Zwilling añadía que, pese a la ambición del calendario, «saben cómo funciona el desarrollo de juegos» y que la fecha prevista es una intención más que una promesa inflexible.
Desde el punto de vista del jugador, que Warhorse haga dos grandes RPG de mundo abierto a la vez —uno en su universo y otro en la Tierra Media— plantea preguntas sobre recursos y prioridades. Habrá que ver si ambas líneas reciben el mismo nivel de atención y pulido que la entrega original.
En términos de calidad previa, el primer Kingdom Come: Deliverance recibió una nota de 8/10 en su lanzamiento en 2018, y su secuela fue valorada con 9/10 el año pasado por algunos medios. Es razonable esperar que Warhorse quiera igualar o superar ese listón, pero la ambición técnica de un open-world moderno puede complicarlo.
Por último, la mención de Phil Rogers, CEO de Embracer, durante el anuncio sugiere que la decisión cuenta con apoyo corporativo; sin embargo, las ventanas de lanzamiento en declaraciones públicas suelen moverse según prioridades comerciales y retrasos de producción.
Vale la pena esperar a verlo en condiciones reales antes de sacar conclusiones: la etiqueta «open-world RPG» cubre propuestas muy distintas en escala y diseño. Que Warhorse use ese término no revela el tamaño del mapa, el alcance narrativo ni el enfoque de jugabilidad concreto.
Warhorse ha colocado algunas piezas sobre la mesa: qué es el proyecto, quién lo lidera y una ventana tentativa de salida. Lo que falta por aclarar —formato definitivo, plataformas, si es una secuela numerada y alcance técnico— determinará si esta nueva entrega mantiene la ambición y la identidad de la franquicia.

