Glen Schofield, creador de Dead Space, ha anunciado su retiro del trabajo diario en la industria del videojuego. Tras 35 años de carrera, Schofield compartió la noticia en LinkedIn mediante un vídeo cargado de agradecimiento hacia sus seguidores, compañeros y la industria en general.
A lo largo de su trayectoria, Schofield comenzó como artista para luego escalar a puestos de producción en Electronic Arts, donde participó en juegos basados en James Bond y El Señor de los Anillos. Fue precisamente EA quien le brindó la oportunidad de dar vida a una nueva propiedad intelectual: Dead Space. El título desarrollado por Visceral Games destacó por su atmósfera aterradora, combinando influencias de Resident Evil con una propuesta fresca y única que ha marcado a toda una generación de juegos de terror.
De Dead Space a Call of Duty: una carrera cargada de hitos
El éxito de Dead Space llevó a que Activision reclutara a Schofield para cofundar Sledgehammer Games junto a Michael Condrey, otro exmiembro de Visceral. Su primer proyecto fue un Call of Duty en tercera persona ambientado en Vietnam, que fue cancelado, pero rápidamente les pidieron colaborar en Call of Duty: Modern Warfare 3, tras la crisis interna en Infinity Ward en 2010. La implicación de Sledgehammer en esta entrega ayudó a consolidar el estudio como uno de los pilares de la franquicia.
Más adelante, Schofield lideró el desarrollo de Call of Duty: Advanced Warfare, conocido por su apuesta innovadora aunque divisiva, y regresó a un enfoque más tradicional con Call of Duty: WWII en 2017. Posteriormente, Schofield dio un paso atrás de Sledgehammer para retomar su raíz en el terror con The Callisto Protocol, un juego de ciencia ficción y horror inspirado en Dead Space.
Una despedida entre reconocimiento y realismo
En su mensaje de despedida, Schofield destacó que, aunque la industria del videojuego atraviesa momentos complicados, siguen existiendo mentes creativas que producen excelentes títulos. No detalló los motivos exactos de su retiro, pero su huella en el sector es innegable.
Vale la pena señalar que, alrededor del remake de Dead Space en 2023, Schofield intentó proponer la idea de una cuarta entrega, lo que muestra su ganas de seguir vinculado a proyectos que definen su carrera, aunque finalmente no se materializó.
Por su parte, su influencia en el diseño y producción de juegos de géneros como el terror y el shooter ha dejado una marca que todavía se siente y se estudia. Glen Schofield se retira del día a día, pero su legado permanecerá como referencia para desarrolladores y jugadores.


