Obsidian ha salido a defender su identidad pública después de los últimos recortes de personal en Xbox: Brandon Adler, director en el estudio, ha criticado duramente a quienes, sin contexto, aseguran que la compañía ya no es la misma.
El comentario cobra relevancia porque llega justo después de una semana complicada para el estudio y para el ecosistema de Xbox, cuando los despidos han puesto en duda proyectos y estructura de equipos.
Qué dijo Brandon Adler y por qué importa
En una publicación en LinkedIn, Adler acusó a lo que llamó «cold take artists» de “salir de la nada a hablar de lo que Obsidian es o no es”. Su réplica no fue un discurso corporativo: fue una defensa directa del talento que, según él, sigue al frente de los proyectos más relevantes del estudio.
Adler subrayó que, en muchos casos, las personas en roles de dirección son las mismas que trabajaron en títulos como The Outer Worlds, Pillars of Eternity o Fallout: New Vegas. «Literalmente las mismas», señaló, y añadió que la línea que conecta trabajos como KotOR2 hasta los juegos actuales es «bastante clara».
El directivo reconoció que Obsidian no es igual que hace 20 años, pero insistió en que «el ADN» del estudio —esa mezcla de talento narrativo y diseño de rol— sigue presente. En su mensaje también dedicó espacio a despedir a los compañeros afectados por los recortes y pidió que se deje de difundir información errónea sobre quiénes forman el núcleo creativo del estudio.
Contexto: los recortes de Xbox y las consecuencias para los equipos
Los comentarios de Adler llegan en medio de una reestructuración anunciada por Microsoft que la propia compañía presentó como “la más significativa” en su historia reciente. La medida implicó el despido inmediato de 1.600 empleados y la posibilidad de otros 1.600 a lo largo del ejercicio fiscal.
La reordenación afectó a varios estudios: algunos han cambiado de manos o han recuperado independencia —como Double Fine y Compulsion—; otros, como Ninja Theory o Undead Labs, han encontrado soluciones de transición. Para estudios como Arkane el futuro quedó menos claro, y casas con grandes equipos como id Software o ZeniMax Online también registraron pérdidas de personal.
En paralelo, Bloomberg informó que Obsidian canceló una secuela de Avowed y que parte del equipo comenzó a trabajar en un nuevo proyecto vinculado al universo Fallout, liderado por Josh Sawyer, director de Fallout: New Vegas. Esos movimientos explican parte de la inquietud en la comunidad: proyectos cancelados o reorientados generan ruido y alimentan las especulaciones sobre cambios internos.
La posición de Adler es útil para matizar ese ruido: no borra la realidad del ajuste de plantilla, pero sí recuerda que la continuidad creativa no siempre casa con titulares simplificados. Muchas decisiones de grandes compañías terminan traduciéndose en reestructuraciones visibles, pero también en redistribución de talento dentro de los estudios, algo que no se aprecia desde fuera.
Que Obsidian conserve responsables creativos con historial en franquicias clave no elimina la fragilidad del momento: proyectos pospuestos o cancelados, la pérdida de empleados y la incertidumbre corporativa son hechos que cambian la operativa del día a día.
Queda por ver cómo se traduce todo esto en entregas concretas: la defensa del estudio por parte de uno de sus directores aporta contexto, pero no sustituye a anuncios oficiales sobre el estado de proyectos ni a las decisiones de negocio que ya están en marcha.


