Crazy Taxi World Tour se presentó en Summer Game Fest como la vuelta del arcade de Sega con mapas ampliados, carreras nocturnas, una pequeña trama y minijuegos tan disparatados como reconocibles. El creador, Kenji Kanno, defendió que ahora es el momento adecuado para recuperar la franquicia y devolverle la sonrisa a los jugadores.
La demostración fue breve, pero suficiente para notar que la propuesta mantiene la esencia del original: taxistas rápidos, pasajeros con prisas y la inmediatez arcade, aunque envuelta en una estética mucho más moderna y con elementos nuevos pensados para una audiencia actual.
Crazy Taxi World Tour: qué trae
En la presentación, Kanno insistió en que Crazy Taxi World Tour no es sólo un lavado de cara: la intención del equipo es «llevar el juego por distintas ciudades del mundo», con un mapa mundial desde el que viajar a localizaciones diferentes y jugar misiones concretas en cada una.
Lo más evidente que mostró la demo fue la fidelidad a la jugabilidad clásica: recoger pasajeros, maniobrar para ganar tiempo y destrozar el mobiliario urbano por el camino. Pero también hubo novedades claras: carreras nocturnas, un modo contrarreloj competitivo y la inclusión de un sistema de habilidades (derrapes, impulsos) que dan más opciones a la hora de jugar.
La banda sonora recupera a bandas emblemáticas de la saga: The Offspring y Bad Religion vuelven a aparecer en la música, aunque Kanno dejó la puerta abierta a más artistas sin concretarlos todavía.
Además, Crazy Taxi World Tour incorpora minijuegos con un tono decididamente loco, en la línea de los segmentos de otros títulos modernos de Sega. En la demo se vieron escenas como la entrega de una torre de pizzas o un minijuego de pesca que termina con un tiburón del tamaño de un SUV. Kanno describió estos segmentos como una forma de «dar más trasfondo a los personajes» y de hacer que las ciudades se sientan vivas, no meros escenarios de paso.
Qué cambia respecto al original y qué no
La base arcade se mantiene: controles directos, partidas cortas y satisfacción inmediata al completar una carrera. Pero hay diferencias pensadas para jugadores actuales: el sistema de progresión permite desbloquear habilidades y hay un foco mayor en narrativa y personajes —según Kanno, ahora se pueden explorar los orígenes de los clientes y de Axel—.
El juego se presenta con un enfoque principal en la experiencia para un solo jugador y una campaña que conecta misiones alrededor del mundo. No obstante, Kanno confirmó que habrá opciones multijugador dirigidas a quienes quieran competir entre amigos o en modos más exigentes. La intención es mantener el alma arcade mientras se añade profundidad para jugadores de hoy.
Lo que Sega no aclara todavía es la lista completa de ciudades disponibles, plataformas finales ni fecha de lanzamiento. En la demo aparecieron mapas inspirados en la clásica versión de la costa oeste, pero el estudio evitó revelar todo el contenido por ahora.
Un punto a vigilar es la reciente polémica surgida tras filtraciones en Steam: se publicó que el desarrollo había utilizado herramientas de generación de IA. Kanno aseguró después que todo el contenido del juego será original y que la IA se empleó de forma puntual como herramienta de ideación. Esa explicación suaviza la controversia, pero no la elimina: los jugadores y creadores tienen expectativas distintas sobre dónde puede y debe entrar la IA en procesos creativos.
La presentación en Summer Game Fest dejó más preguntas que respuestas: diseño final de niveles, alcance del multijugador y ajustes de jugabilidad por plataforma son datos que aún no se han confirmado públicamente.
¿Por qué ahora? Kanno justificó el timing en dos frentes: por un lado, la estrategia de Sega de revitalizar sus IP clásicas; por otro, una razón más personal: crear un juego capaz de transmitir «emociones positivas» en un momento en que la actualidad puede resultar desalentadora. Ese objetivo se nota en la apuesta por el tono desenfadado y la energía del gameplay.
Quedan dudas legítimas: en la práctica, habrá que ver si la mezcla de componentes —campaña con historia, minijuegos, progresión de habilidades y multijugador— mantiene la inmediatez que define a Crazy Taxi o si diluye la propuesta original. Vale la pena esperar a probarlo en condiciones reales antes de sacar conclusiones definitivas.
La demo devolvió la sensación de estar ante un juego familiar pero reinterpretado para una nueva generación. Para muchos fieles, la imagen del taxi amarillo y la música punk son suficientes para generar interés; para los usuarios más críticos, la clave será comprobar que la evolución respeta la esencia arcade sin convertirla en una fórmula híbrida sin foco.
En la presentación, Kanno mostró el potencial de Crazy Taxi World Tour para ser tanto un guiño al pasado como una experiencia con contenido adicional. Si consigue equilibrar ambas cosas, puede funcionar como la refrescada de una IP clásica sin perder su identidad.
La sensación general entre los asistentes fue positiva: el demo respetó el espíritu original y añadió ingredientes que pueden ampliar el atractivo. Ahora toca que Sega concrete el resto de la información y que los jugadores comprueben en sus manos si ese equilibrio entre nostalgia y modernidad se ha logrado.


