Récord de despidos en tecnología en Estados Unidos: mayo fue el peor mes en dos años

Récord de despidos en tecnología en Estados Unidos: mayo fue el peor mes en dos años

Los despidos en tecnología EEUU marcaron un pico en mayo cuando las compañías anunciaron 38.242 recortes, según el informe publicado por la firma de outplacement Challenger, Gray & Christmas. Es un dato relevante porque convierte a la tecnología en el sector con más anuncios de reducción de plantilla del mes y empuja la cifra anual del sector a 123.653 recortes.

Que mayo sea el mes con más recortes en casi dos años importa porque coincide con un periodo en el que las grandes empresas tecnológicas aceleran inversiones en inteligencia artificial (IA) y en su infraestructura asociada.

Qué dicen los datos sobre los despidos en tecnología EEUU

El informe de Challenger sitúa a tecnología muy por delante del segundo sector: transporte registró 6.909 despidos y servicios 6.268. En total, las industrias anunciaron cerca de 97.000 recortes en mayo, frente a los 83.387 de abril.

Aunque las cifras de anuncios son elevadas, las solicitudes iniciales de desempleo no se dispararon en paralelo. Además, el Departamento de Trabajo de EE. UU. tenía previsto publicar un informe de nóminas que apuntaba a la creación de aproximadamente 85.000 empleos en mayo, un contraste que sugiere que no todos los anuncios de despido se traducen inmediatamente en aumentos de desempleo medibles.

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En lo que va de año, los empleadores estadounidenses han comunicado 80.472 contrataciones previstas, y la tecnología lidera ese plan de aperturas, según los mismos datos. Es decir: el sector está simultáneamente entre los que más anuncian despidos y el que concentra mayores planes de contratación.

IA, infraestructuras y la paradoja del empleo

La IA fue, por tercer mes consecutivo, el motivo más citado por las empresas al explicar recortes. Andy Challenger, director comercial de Challenger, Gray & Christmas, afirmó que «la IA es ahora la razón principal que dan las compañías para recortar plantilla».

Sin embargo, la firma también matiza que en 2026 la IA figura como la tercera causa explícita detrás de los despidos —por debajo de las condiciones de mercado y la reestructuración— y que hasta abril ya se habían registrado más de 49.000 recortes atribuidos en algún grado a la IA. Challenger sugiere, además, que en muchos casos la IA está reclamando presupuesto más que tareas: los fondos asignados a infraestructura o proyectos de IA están desplazando partidas donde antes se financiaban puestos.

Ese argumento conecta con otra estadística llamativa del informe: los mayores hiperescalares —Google, Amazon, Microsoft y Meta— planean un gasto conjunto en capital de alrededor de 725.000 millones de dólares en 2026, destinado en buena parte a infraestructura de IA (servidores, GPUs y centros de datos). Microsoft ha señalado también que aproximadamente 25.000 millones de su propia partida están relacionados con el aumento de precios de memoria y componentes.

La combinación de recortes y enormes inversiones en hardware genera una paradoja: las compañías reducen plantilla mientras expanden su capacidad de cálculo. Mark Zuckerberg, CEO de Meta, vinculó públicamente los despidos anunciados en la empresa —en torno a 8.000 puestos— con el gasto en infraestructura de IA.

No obstante, la comunidad tecnológica y líderes del sector —incluido Sam Altman, CEO de OpenAI— han criticado el fenómeno del «AI washing»: el uso de la etiqueta IA como justificación pública para recortes que podrían obedecer a otras razones. Altman ha llegado a acusar a algunas empresas de apoyarse en la IA para legitimar despidos que habrían ocurrido de todas formas.

En la práctica, esto significa que la relación causal entre IA y pérdida de empleo no está clara ni uniformada: parte del gasto en IA crea nuevos roles especializados (ingeniería de modelos, operaciones de datos, administración de infraestructura), mientras que parte puede refragmentar o externalizar funciones tradicionales.

Challenger subraya que, hasta ahora, la evidencia estadística no confirma una ola masiva de desempleo causada exclusivamente por la automatización. Las cifras agregadas de empleo, las solicitudes de desempleo y los planes de contratación sugieren un mercado laboral en transición, no un colapso inmediato.

Además, la distribución de los recortes apunta a heterogeneidad: no todos los despidos afectan por igual a las categorías profesionales. Hay reports y análisis que muestran más impacto en áreas administrativas y roles intermedios que en la ingeniería especializada, aunque la tendencia varía según la empresa y su modelo de negocio.

También es importante destacar que una parte significativa de la inversión en 2026 se concentra en capacidad de centro de datos y aceleradores de IA, elementos que requieren mantenimiento y personal especializado a largo plazo. Por tanto, parte del capital invertido enfoca la transformación de empleo hacia perfiles distintos a los que se recortan.

Desde el punto de vista económico, las compañías citan además presiones en precios de componentes y memoria, inflación de costes operativos y necesidad de optimizar estructuras después de un periodo de contrataciones masivas en años anteriores. En conjunto, esas razones comparten espacio con la narrativa de la IA.

El resultado es un panorama mixto: más anuncios de despidos y, al mismo tiempo, más inversiones y planes de contratación en el mismo sector.

Para el lector: conviene separar los anuncios públicos de despido de la realidad operativa y del empleo efectivo a corto plazo. Las cifras de anuncios ayudan a entender tendencias y prioridades corporativas, pero no son una sentencia automática sobre el mercado laboral en conjunto.

Lo que las empresas no aclaran todavía es cómo se traducirán estas inversiones masivas en nuevos puestos estables y en qué plazo. Algunas partidas se destinan a expandir capacidad de cómputo que, por definición, necesita personal; otras financian automatizaciones que sustituyen tareas repetitivas.

En definitiva, el informe de Challenger ofrece un retrato útil pero parcial: confirma que mayo fue un bimestre intenso en anuncios y sitúa a la IA en el centro del relato, pero no demuestra por sí solo un desplazamiento masivo de trabajo por máquinas. Queda, por tanto, un margen importante para el análisis pormenorizado por empresas y por tipos de puesto.

Si buscas el dato más contundente: 38.242 despidos en tecnología en mayo y 123.653 en lo que va de año, según Challenger. Es el punto de partida para discutir prioridades de inversión, estrategias de plantilla y la narrativa corporativa sobre la IA.

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