Qualcomm ha presentado Snapdragon C, una nueva plataforma pensada para portátiles Windows económicos desde unos 300 dólares. La compañía busca llevar la arquitectura Arm, la eficiencia energética y las NPU al segmento de entrada, donde hasta ahora dominaban equipos baratos con prestaciones muy ajustadas.
Snapdragon C baja el listón de entrada de Windows on Arm
La propuesta no apunta a competir con los Snapdragon X Elite ni con los portátiles Copilot+ más ambiciosos. Snapdragon C se sitúa por debajo de esa gama y usará núcleos Kryo, no los nuevos Oryon, lo que deja claro que Qualcomm ha priorizado precio y autonomía frente a potencia bruta.
La clave está en llevar a equipos asequibles algunas ventajas habituales de los portátiles Arm: más batería, menor ruido, diseño más ligero y una experiencia fluida en tareas básicas. Hablamos de navegación, videollamadas, ofimática, streaming y uso educativo, no de edición pesada, gaming exigente ni cargas profesionales.
Qualcomm también introduce una NPU en esta categoría, aunque no está claro hasta qué punto estos equipos podrán acceder a todas las funciones avanzadas de IA de Microsoft. La diferencia con los Copilot+ PC seguirá siendo importante, especialmente en potencia de cálculo local y compatibilidad con funciones más exigentes.
Acer, HP y Lenovo preparan los primeros modelos
Los primeros fabricantes asociados serán Acer, HP y Lenovo. Acer ya ha mostrado un Aspire Go 15 con pantalla de 15,6 pulgadas, hasta 8 GB de RAM, 512 GB de almacenamiento, USB-C, HDMI, Wi-Fi 6E y batería de 53 Wh, aunque todavía no hay precio final ni fecha concreta de llegada.
El movimiento es interesante porque ataca uno de los puntos más flojos del mercado actual: los portátiles baratos siguen existiendo, pero muchos ofrecen una experiencia pobre desde el primer día. Si Snapdragon C consigue mantener fluidez real, buena batería y precios contenidos, podría convertirse en una alternativa seria para estudiantes, familias y usuarios que solo necesitan un ordenador fiable.
La gran duda será la de siempre con Windows on Arm: compatibilidad. El ecosistema ha mejorado mucho, pero todavía hay programas, drivers y periféricos que pueden dar problemas. En la gama de 300 dólares, además, cualquier recorte en RAM, pantalla o almacenamiento puede marcar la diferencia entre un equipo recomendable y otro simplemente barato.

