La historia se repite: otra actualización de Windows 11, otro caos inesperado. El parche de seguridad KB5072911, lanzado hace apenas unos días, está provocando fallos en algunos de los componentes más básicos del sistema. Menú Inicio, barra de tareas, Explorador de archivos, buscador… Todo lo que debería ser estable parece haberse ido de vacaciones al mismo tiempo.
Microsoft ya ha reconocido el problema y asegura que afecta principalmente a dispositivos empresariales. Pero, siendo sinceros, eso ya lo hemos escuchado antes. Si algo nos ha enseñado Windows 11 últimamente es que “muy poco probable” nunca es cero.
KB5072911: el parche que rompe lo que promete arreglar
Con esta actualización, algunos usuarios se han encontrado con un sistema operativo que directamente no sabe por dónde empezar. El menú Inicio no se abre o lanza errores, la barra de tareas aparece o desaparece como un truco barato de magia, y el Explorador de archivos —pieza clave en el día a día— se cierra de golpe o ni siquiera llega a abrirse.
Lo más preocupante es que hay casos en los que, tras iniciar sesión, lo único que muestra la pantalla es un negro absoluto. Ni escritorio, ni iconos, ni barra, ni nada. Solo tú, tu paciencia, y un PC que parece haber perdido la voluntad de vivir.
Microsoft explica que el origen del desastre está en unos paquetes XAML que no se registraron correctamente durante la instalación del parche. Y aunque ya están trabajando en una solución definitiva, no han dado plazos.
Soluciones temporales… pero poco amigables
Lo que sí han compartido son dos métodos provisionales: registrar manualmente los paquetes XAML afectados o ejecutar un script de PowerShell. Ninguna de las dos opciones es precisamente la definición de “sencilla”, pero ahora mismo es lo único disponible mientras se cocina un parche real.
Si tienes un equipo de uso personal, la probabilidad de que te toque este bug es baja. Aun así, muchos estamos ya en ese punto en el que cada actualización de Windows 11 viene acompañada de un suspiro, una plegaria y un “a ver qué rompe ahora”.
No hablamos de un caso aislado. En los últimos meses, cada parche del sistema ha dejado algún desastre por el camino. El día antes de este incidente, sin ir más lejos, el KB5071142 venía cargado con sus propios errores en el Explorador de archivos y la pantalla de bloqueo.
Incluso antiguos ingenieros de Microsoft han levantado la ceja y pedido públicamente que se ponga orden: menos funciones nuevas, más estabilidad. La sensación general es que, en plena fiebre por la IA y las integraciones inteligentes, la base del sistema ha quedado relegada a segundo plano.
Los usuarios lo están notando, y sobre todo lo están sufriendo.
Un Windows 11 que parece vivir en modo “beta permanente”
El problema no es que una actualización falle. Eso puede pasar. Lo preocupante es la frecuencia. La cadena de bugs empieza a generar una desconfianza comprensible: actualizas esperando mejoras y terminas cruzando los dedos para que no se te escurra la barra de tareas o el menú Inicio desaparezca en combate.
Si tu PC está afectado por KB5072911 y hoy tu escritorio parece salido de un universo paralelo, tranquilo: no es tu ordenador, es Windows. Otra vez.
Y si todavía no has actualizado, quizá sea un buen momento para pausar parches, respirar hondo y dejar que otros prueben antes por ti. No será lo más heroico, pero sí lo más sensato.

