Take-Two ha dado un giro inesperado a su estrategia de crecimiento interno fichando a dos figuras clave de la fallida The Initiative, el estudio de Microsoft que trabajaba en el reboot de «Perfect Dark». Darrell Gallagher, jefe de estudio, y Brian Horton, director creativo del proyecto, pasan ahora a ocupar puestos de vicepresidencia sénior dentro de 2K, donde tendrán la misión de levantar un nuevo estudio y un nuevo juego desde cero. Por ahora no hay nombre, ubicación ni pistas del proyecto, pero el movimiento refleja una ambición clara: reforzar la cartera de desarrollo propio con perfiles de alto nivel que conocen bien grandes producciones y ciclos complejos.
Un movimiento que nace del colapso de The Initiative
El cierre de The Initiative dejó a Gallagher y Horton en un punto complicado, y también a «Perfect Dark». Crystal Dynamics, que colaboraba en el desarrollo, sufrió las consecuencias de la cancelación, mientras Microsoft daba por terminada una de sus apuestas más llamativas del ecosistema Xbox.
Fue en ese momento cuando Take-Two tanteó la posibilidad de rescatar el proyecto: ofrecer financiación, encargarse de la distribución y, de paso, adquirir la propiedad intelectual. Aquello no llegó a puerto, pero la editora no perdió de vista a las personas clave del equipo. Ahora, varios meses después, el fichaje se confirma y se materializa en la creación de un estudio aún sin nombre que dependerá directamente de 2K.
En LinkedIn, Gallagher detalla que asume el cargo de vicepresidente sénior y director de estudio con la responsabilidad de montar el equipo y liderar un nuevo proyecto desde su fase inicial. Horton, también vicepresidente sénior, repite como director creativo, rol que ha desempeñado a lo largo de su carrera en sagas tan distintas como «Marvel’s Spider-Man», «Marvel’s Wolverine» o «Modern Warfare».
Dos trayectorias que explican el interés de 2K
La carrera de Darrell Gallagher es larga y diversa. Fue jefe de desarrollo en Activision con presencia en títulos como «Sekiro», «Modern Warfare (2017)» o «Destiny 2». Antes, en Crystal Dynamics, fue la figura que impulsó el reinicio de «Tomb Raider» y, ya desde un puesto global en Square Enix, estuvo involucrado en lanzamientos como «Deus Ex: Human Revolution», «Just Cause 3», «Life is Strange» o «Thief». No es habitual encontrar un perfil que haya trabajado en tantas franquicias relevantes y en roles tan distintos dentro de la cadena de producción.
Brian Horton aporta una visión igualmente sólida del diseño narrativo y la dirección creativa. Además de su labor en Insomniac para «Marvel’s Spider-Man» y su participación en «Wolverine», también ocupó el puesto de director creativo en «Modern Warfare». No se trata solo de veteranos, sino de profesionales acostumbrados a trabajar en entornos exigentes, con licencias de gran peso y expectativas altas.
Que 2K consiga incorporar a ambos tras el cierre de The Initiative no es un movimiento menor. La editora, responsable de sagas como «BioShock», «Mafia» y «Borderlands», lleva tiempo intentando ampliar su capacidad de producción interna. Ya lo intentó en 2019 con la creación de Cloud Chamber, el estudio encargado del próximo «BioShock», que desde entonces apenas ha dejado señales más allá de cambios internos y la llegada de Rod Fergusson para enderezar la franquicia. Con este nuevo equipo, la compañía parece querer evitar los tropiezos del pasado y construir una base más estable desde su fundación.
El fichaje de Gallagher y Horton abre una incógnita importante: ¿qué tipo de juego quiere 2K que lideren? El historial de ambos apunta a proyectos ambiciosos, con fuerte identidad narrativa y producción de gran escala. Pero sin detalles oficiales, todo queda en el terreno de la especulación. Lo único claro es que Take-Two ha reforzado su plantilla con dos perfiles de primer nivel en un momento en el que la industria está reconfigurándose a gran velocidad.

