Styx: Blades of Greed ya tiene nueva fecha y, aunque se hará esperar un poco más de lo previsto, regresa con una ambición clara: consolidarse como la entrega más completa de la saga de sigilo creada por Cyanide Studio. El juego, inicialmente previsto para este año, llegará finalmente el 19 de febrero de 2026 a PS5, Xbox Series y PC (Steam y Epic Games Store). El anuncio llega acompañado de un tráiler que confirma que el proyecto sigue avanzando, aunque Nacon no ha explicado los motivos del retraso.
Para una serie como Styx, cuya base siempre ha sido la precisión, la creatividad y un sigilo que no perdona errores, un pequeño cambio en el calendario no sorprende. El editor ya había señalado que su único compromiso era que el título saliese “en algún momento de 2025”, una ventana que finalmente se ha quedado corta. Lo habitual en estos casos es simple: más tiempo para pulir, equilibrar y asegurar que la nueva aventura del goblin llegue en plena forma.
Un regreso que quiere perfeccionar la fórmula
Styx: Blades of Greed es la tercera entrega de una saga que empezó como un spin-off de «Of Orcs and Men», pero que terminó creciendo hasta tener identidad propia. El protagonista, un goblin astuto, cínico y extremadamente versátil, se convirtió en uno de los antihéroes más singulares del género. Detrás de esta evolución está Cyanide Studio, equipo francés con una larga trayectoria que Nacon adquirió en 2018.
Aunque suele asociarse al sigilo, el estudio no vive solo de Styx. Su experiencia abarca desde los títulos de ciclismo Cycling Manager y Pro Cycling Manager, hasta adaptaciones deportivas como Blood Bowl. Ese cruce entre gestión, acción táctica y mundos de fantasía siempre ha influido en su forma de diseñar niveles y sistemas.
Una historia marcada por la guerra y la codicia
La nueva entrega se sitúa en un mundo al borde de un conflicto entre elfos, humanos y orcos, donde el cuarzo se ha convertido en el recurso más codiciado. Esa disputa sirve de base para una campaña en la que Styx deja atrás su papel de peón para convertirse en líder de su propia banda, con un zepelín que funcionará como centro neurálgico.
El estudio asegura que el juego “perfecciona la fórmula de sus dos predecesores, haciendo de la libertad y la creatividad el foco de la experiencia”. Esto implica escenarios verticales pensados para explorar, rutas alternativas y un sistema de infiltración que premia tanto la paciencia como la improvisación. Además, la presencia de una tripulación propia abre la puerta a nuevas dinámicas narrativas.
Un punto clave en la cronología del universo
Aunque Styx siempre ha mantenido una personalidad independiente, Blades of Greed encaja directamente en el canon que comparte con «Of Orcs and Men». Cyanide confirma que esta aventura marcará el inicio de la Gran Guerra y la creación de la Mano Negra, un grupo de mercenarios que más adelante tendrá un papel fundamental en los sucesos del RPG original.
Ese cruce entre historias es uno de los atractivos de la saga. Quienes conocen el universo podrán reconocer guiños y líneas temporales que conectan ambos juegos, mientras que los recién llegados podrán entrar sin problemas gracias a un enfoque centrado en el sigilo y la acción directa.
A dos meses del objetivo inicial
El retraso es mínimo si lo comparamos con otros proyectos que han sufrido cambios más drásticos. Apenas dos meses separan a Blades of Greed de su ventana anterior, lo que indica que el desarrollo está cerca de culminar. Si la apuesta es entregar un juego más pulido, equilibrado y coherente con la identidad de la saga, el movimiento parece razonable.
Con el lanzamiento fijado para febrero de 2026, ahora queda por ver si Cyanide cumple lo que promete: una experiencia de sigilo más libre, más vertical y más ambiciosa, con un Styx que deja atrás su rol solitario para comandar su propio destino en un mundo que se prepara para la guerra.

