Samsung prepara para febrero la presentación de su nueva serie Galaxy S26, que introduce mejoras significativas en la carga inalámbrica y una integración magnética nativa basada en el estándar Qi2. Este cambio supone una ruptura de la compañía con su ecosistema cerrado anterior, favoreciendo la compatibilidad universal y adaptándose a demandas de usuarios y tendencias del mercado.
Los Galaxy S26, S26+ y S26 Ultra incorporarán un sistema de imanes integrados para facilitar la carga inalámbrica Qi2, similar a la tecnología MagSafe introducida por Apple. Según fuentes especializadas, los modelos S26 y S26+ alcanzarán una potencia máxima de 20 W en carga inalámbrica, mientras que el S26 Ultra llegará hasta los 25 W, superando así a sus predecesores en velocidad. La carga cableada también experimenta un incremento notable, con el S26 Ultra llegando a los 60 W gracias a una batería de 5.000 mAh, que asegura una autonomía acorde a las necesidades actuales.
El incremento en tamaño y rendimiento se refleja también en la pantalla del S26 Plus, que crecerá hasta las 6,9 pulgadas e integrará una mejora en su apartado fotográfico, con un teleobjetivo de 12 megapíxeles frente a los 10 MP de la generación previa. Este avance destaca en un contexto en el que la competencia china presiona por ofrecer tecnologías más rápidas y prácticas.
En paralelo, Samsung lanzará una batería externa magnética, el modelo EB-U2500, con una capacidad de 5.000 mAh y carga inalámbrica Qi2 a 15 W, además de 20 W en carga por cable. Esta batería incorpora un diseño con anillo magnético central para mantener la alineación con los terminales, ampliando así la autonomía de forma cómoda y eficiente.
Un aspecto que todavía no está completamente confirmado es si la compatibilidad con Qi2 y sus 20 W de carga inalámbrica se extenderá a todos los modelos base del S26 o si habrá limitaciones en ese sentido, así como la posible pérdida de carga inalámbrica inversa debido a interferencias causadas por los imanes. Además, se espera que la serie utilice procesadores Snapdragon 8 Elite Gen 5 o Exynos 2600, según la región, aunque quedan por comprobarse sus diferencias de rendimiento.
Con la presentación programada para el 25 de febrero, Samsung parece responder con un enfoque más abierto en cuanto a accesorios y potencia de carga, lo que marcará un punto de inflexión en su estrategia de dispositivos móviles y en la experiencia diaria del usuario.

