Un usuario conocido como «TrashBench» ha llevado a cabo una modificación extrema en una tarjeta gráfica RTX 2060, logrando reducir las temperaturas de la GPU hasta 13°C durante sesiones intensas de juego. Este nivel térmico, habitualmente inalcanzable con refrigeraciones convencionales, se obtuvo al cortar el disipador original y conectar tubos personalizados que circulan agua a temperaturas bajo cero directamente a través de los heatpipes.
Esta intervención supone un salto considerable respecto a las temperaturas habituales registradas en modelos estándar como la Gigabyte WindForce OC 6G, que bajo carga pueden alcanzar entre 82 y 91 °C con la refrigeración de serie. Mientras que las configuraciones comunes de refrigeración líquida para esta gama de tarjetas buscan mitigar estas cifras hasta alcanzar, en muchos casos, valores próximos a los 80 °C, la aproximación de «TrashBench» se aleja de sistemas convencionales o kits comerciales al aplicar una solución personalizada que enchufa directamente un fluido sub-zero al disipador interno.
El flujo de agua por debajo de los 0 °C a través de los heatpipes no requiere el uso de nitrógeno líquido ni otros métodos extremos que habitualmente se asocian a overclocking agresivo. Según el autor de esta modificación, las bajas temperaturas alcanzadas han permitido desbloquear frecuencias máximas de reloj boost, mejorando así el rendimiento potencial, aunque esta información no ha sido confirmada mediante fuentes oficiales ni medios de referencia.
Proyectos que involucran refrigeración por agua custom no son inéditos para la RTX 2060; sin embargo, aplicar este tipo de enfriamiento sub-ambiente directamente sobre heatpipes plantea riesgos, como la posible condensación, que no han sido abordados formalmente en el reporte original. La ausencia de detalles específicos sobre el modelo exacto de RTX 2060, así como falta de pruebas verificables, limitan la capacidad para validar la viabilidad a largo plazo de este mod.
Este experimento destaca en un contexto donde tarjetas gráficas como la Colorful RTX 2060 Super Neptune incorporan sistemas líquidos de circuito cerrado, y donde refrigeradores sub-zero que utilizan efecto Peltier para CPUs alcanzan deltas térmicos de -20 °C, pero su aplicación extendida a GPUs sigue siendo un terreno poco explorado. En definitiva, la aportación de «TrashBench» apunta hacia nuevas formas de gestionar la disipación térmica en tarjetas gráficas, aunque con la cautela que requiere toda práctica no reglada y no certificada oficialmente.
Más información sobre sistemas similares puede consultarse en Foro El Chapuzas Informático y ejemplos de temperaturas con refrigeración líquida básica en vídeos como el de YouTube.

