Raspberry Pi ha anunciado una nueva subida en el precio de varios de sus ordenadores de placa reducida (SBC), afectando a los modelos con 2 GB o más de memoria RAM. Esta medida responde al aumento significativo en el coste de determinados componentes, principalmente la memoria LPDDR4, cuya demanda en sectores como la inteligencia artificial ha provocado una duplicación en su precio durante los últimos meses.
El consejero delegado de Raspberry Pi, Eben Upton, ha comunicado a través del blog oficial que algunos componentes han visto cómo su coste se ha más que doblado en el último trimestre. Por ello, la empresa se ha visto obligada a aplicar un segundo aumento en un corto periodo, tras la subida ya vigente desde diciembre, que afectó a las gamas Raspberry Pi 4, Raspberry Pi 5 y Compute Module 4 y 5 en versiones con memorias iguales o superiores a 2 GB.
Nuevos incrementos según la memoria
Los ajustes en precio variarán según la cantidad de memoria integrada en el dispositivo. Para los modelos con 2 GB de RAM la subida será de 10 dólares, 15 dólares para configuraciones con 4 GB, 30 dólares para las de 8 GB y 60 dólares para las versiones con 16 GB. Por ejemplo, el Raspberry Pi 5 con 16 GB, cuyo precio original se situaba en 120 dólares, había sido reajustado a 145 dólares en diciembre y ahora alcanzará los 205 dólares.
No se verán afectados por esta nueva subida los modelos con 1 GB de RAM del Raspberry Pi 4 y 5, así como el PC todo en uno Raspberry Pi 400. Tampoco sufren cambios los modelos Pi Zero, Zero 2W ni el Raspberry Pi 3 y anteriores, ya que la empresa dispone de un stock suficiente de memoria LPDDR2 para estos productos, lo que los protege frente a la actual escasez.
Una situación condicionada por la demanda en tecnologías emergentes
El aumento del precio de la memoria LPDDR4 está estrechamente vinculado al crecimiento exponencial de la demanda para infraestructuras de inteligencia artificial. Este desarrollo ha presionado de manera significativa los suministros y ha impactado en los costes de producción de dispositivos, como los ordenadores de placa reducida de Raspberry Pi, que utilizan estas memorias en sus versiones más recientes y potentes.
Eben Upton anticipa que 2026 seguirá siendo un año complicado en cuanto a la estabilidad de los precios de la memoria, aunque confía en que esta situación sea temporal y en que se pueda revertir cuando el mercado se normalice. La empresa mantiene así una postura consciente de las limitaciones actuales sin dejar de ajustar su estrategia para mantener la viabilidad económica.
Estos incrementos de precio evidencian las dificultades que afronta la industria tecnológica por las fluctuaciones en la cadena de suministro, especialmente en componentes claves como la memoria rápida y eficiente que requieren los dispositivos modernos. Raspberry Pi, con su enfoque en ofrecer soluciones accesibles y flexibles, se ve forzada a adaptar sus tarifas en un entorno global complejo.
Este contexto subraya la creciente influencia que tienen tecnologías como la inteligencia artificial no solo en los productos directamente relacionados, sino también en dispositivos cuyo uso es muy amplio y diverso, como los ordenadores de placa reducida. Los usuarios y desarrolladores deben preparar sus presupuestos para un escenario en el que los costes de hardware puedan seguir respondiendo a las tensiones del mercado y a las demandas tecnológicas futuras.
Más allá de una revisión puntual de precios, esta situación es indicativa de cambios estructurales en la industria de componentes electrónicos, en la que la capacidad de producción y suministro se enfrenta a una presión creciente por factores tanto tecnológicos como económicos. La evolución de estos costes y la respuesta de los fabricantes serán determinantes para la accesibilidad y adopción de estas plataformas en distintos ámbitos, desde el educativo hasta el industrial.
Raspberry Pi continúa ajustando su oferta para equilibrar la competitividad y la sostenibilidad, mientras el mercado global de memoria busca estabilizarse tras un periodo de reajustes impulsados por nuevas demandas.

