La PS6 podría retrasarse más allá de 2027 por el drástico aumento en los precios de la memoria RAM, provocado por la voraz demanda de la industria de inteligencia artificial. Sony no ha confirmado cambio alguno en su hoja de ruta, pero analistas como David Gibson, de MST Financial, prevén un lanzamiento en 2029-2030, amparados en las ventas sólidas de la PS5. Este escenario subraya la vulnerabilidad de la próxima generación de consolas ante cuellos de botella en componentes clave.
El precio de la RAM ha subido varios cientos de puntos porcentuales en meses recientes, un fenómeno que afecta no solo a prototipos futuros, sino también a la producción actual de hardware. Fuentes como Infobae destacan que «la demanda de memoria vinculada a la IA no muestra señales de desaceleración en el corto plazo», convirtiéndola en un obstáculo estructural para disponibilidad y costos.
La RAM como talón de Aquiles para Sony y Microsoft
Informantes como Moore’s Law Is Dead aseguran que Sony y Microsoft monitorean el mercado sin alterar calendarios internos por ahora. Los contratos con TSMC para la APU de PS6 avanzan según lo previsto, y la configuración final de memoria —posiblemente 24, 36 GB o más de GDDR7— se definirá hacia finales de 2026, según ixbt.games.
Rumores persistentes sitúan al menos 32 GB de GDDR7 en PS6, junto a una APU Orion de AMD con arquitectura RDNA 5, mejoras en trazado de rayos e integración de IA en juegos. Tom Henderson, de Insider Gaming, ha filtrado conversaciones preliminares entre Sony y Microsoft sobre posibles aplazamientos, aunque sin decisiones firmes.
Ventas de PS5 que extienden el ciclo vital
El éxito comercial de PS5, con precios por encima del MSRP de 2020 y ventas que superan expectativas, da a Sony margen para esperar. Gibson argumenta en Notebookcheck que este desempeño elimina la urgencia de una sucesora inmediata.
«Por el momento, el estreno de PS6 sigue programado para 2027; un retraso solo es posible si la situación de los componentes empeora drásticamente», resume el panorama actual. Sony guarda silencio oficial sobre la ventana de lanzamiento, dejando las predicciones en el terreno de la especulación. El precio final al consumidor podría dispararse si los costos de RAM no se estabilizan, alterando el equilibrio histórico de las consolas.

