AMD ha dejado una pista relevante sobre el calendario de la próxima consola de Microsoft. Durante la presentación de resultados de la compañía, su directora ejecutiva, Lisa Su, afirmó que el desarrollo del chip personalizado para la siguiente Xbox “progresa bien para dar soporte a un lanzamiento en 2027”. Una frase breve, pero suficiente para reactivar las especulaciones sobre la llegada de la nueva generación de consolas.
La declaración no confirma de forma explícita una fecha de lanzamiento, pero sí sitúa el hardware en una fase avanzada de desarrollo. En el contexto de la industria, que un fabricante de semiconductores hable ya de soporte para un año concreto suele indicar que el diseño del sistema en chip está definido y que el calendario empieza a estrecharse.
Microsoft, por ahora, no ha hecho ningún anuncio oficial sobre su próxima consola. La compañía lleva tiempo insistiendo en que aún queda recorrido para Xbox Series X y Series S, aunque también ha reconocido públicamente que ya trabaja en su siguiente generación junto a AMD, socio habitual de las consolas modernas.
Una nueva generación que empieza a tomar forma
Las palabras de Lisa Su encajan con los rumores que circulan desde hace meses en la industria. Distintas fuentes apuntan a que tanto Microsoft como Sony estarían apuntando a 2027 como ventana de lanzamiento para sus próximas máquinas. En el caso de PlayStation, algunos analistas creen incluso que la sucesora de PS5 podría retrasarse más de lo previsto, alargando el actual ciclo generacional.
La situación es distinta a la de generaciones anteriores. PS5 y Xbox Series llegaron en 2020 en un contexto marcado por la pandemia y la escasez de componentes, lo que ralentizó su adopción durante los primeros años. Ahora, con un mercado más estable, las compañías parecen tomarse más tiempo para definir su próximo salto tecnológico.
AMD, por su parte, vuelve a perfilarse como el proveedor clave. Tanto Sony como Microsoft han confirmado que seguirán colaborando con la compañía para sus futuros sistemas, lo que garantiza una arquitectura basada en tecnologías x86 y soluciones gráficas propias de AMD, como ya ocurre en la generación actual.
¿Una Xbox más cercana al PC?
Más allá del calendario, otra de las incógnitas es el enfoque que tendrá la próxima Xbox. En octubre, el conocido creador de contenido Moore’s Law is Dead publicó un vídeo en el que aseguraba haber tenido acceso a información sobre el procesador de la futura consola. Según su interpretación, Microsoft estaría apostando por un sistema híbrido, capaz no solo de ejecutar juegos de la Xbox Store, sino también títulos de PC procedentes de otras plataformas.
Esta idea encaja con la estrategia que Microsoft ha ido construyendo en los últimos años, donde la frontera entre consola y PC es cada vez más difusa. Xbox Play Anywhere, Game Pass en ordenador y la integración con Windows apuntan en esa dirección.
Influencia del hardware portátil
En esa misma línea, la presidenta de Xbox, Sarah Bond, dejó caer recientemente que la próxima consola compartirá parte del “pensamiento” detrás de los nuevos dispositivos portátiles con sello Xbox. Se refería a los Asus ROG Ally y Ally X, equipos que, sin ser consolas tradicionales, representan la visión de Microsoft de un ecosistema Xbox más flexible.
Bond describió la próxima generación como una experiencia “muy premium y de gama alta”, y aunque evitó entrar en detalles, reconoció que algunas de las ideas vistas en estos dispositivos portátiles forman parte de la reflexión interna sobre el futuro del hardware Xbox.
Esto no implica necesariamente que la próxima consola sea híbrida o portátil, pero sí sugiere una mayor convergencia entre formatos, con especial atención a la potencia, la versatilidad y la compatibilidad con distintos tipos de software.
Un calendario aún abierto
Por ahora, todo apunta a que 2027 es el horizonte más probable para la próxima Xbox, pero quedan muchas piezas por encajar. Microsoft no ha presentado oficialmente el proyecto, Sony tampoco ha hablado de PlayStation 6, y la industria sigue evaluando cómo evolucionan el mercado y los hábitos de consumo.
Lo que sí parece claro es que AMD ya está trabajando activamente en el corazón de la próxima consola de Microsoft. Y cuando el fabricante del chip empieza a poner fechas sobre la mesa, suele ser señal de que la nueva generación ya no es una idea lejana, sino un producto en camino.
