Encontrar un teléfono móvil equilibrado en la franja de los 300 euros se ha convertido, paradójicamente, en una tarea titánica. Es un segmento saturado de opciones donde, habitualmente, el fabricante te obliga a elegir: o tienes buena pantalla pero mala batería, o tienes potencia pero una cámara mediocre. Sin embargo, este inicio de 2026 nos ha traído una sorpresa que rompe esa norma no escrita: el POCO M8 Pro 5G.
Tras analizar a fondo su hoja técnica y su propuesta de valor, la conclusión es clara: la marca de Xiaomi no solo ha renovado su gama media, sino que ha difuminado la línea que la separaba de la gama alta. Con un precio de partida de 309,90 euros, este dispositivo no es solo una alternativa más; es un puñetazo en la mesa que deja en evidencia a competidores que cuestan casi el doble. Si estabas esperando al momento perfecto para renovar tu viejo terminal sin hipotecar tu cartera, ese momento es ahora.
Una pantalla y diseño que no corresponden a su precio
Lo primero que impacta del POCO M8 Pro 5G es que renuncia a sentirse «barato». Olvida los plásticos crujientes o las pantallas con marcos gigantescos. Aquí nos encontramos con un panel AMOLED de 6,83 pulgadas que ofrece una resolución 1.5K (2.772 x 1.280 píxeles). Para que nos entendamos: se ve más nítido que la inmensa mayoría de móviles de su competencia, que se quedan en el estándar Full HD+.

Pero el dato que realmente cambia la experiencia diaria es su brillo. Alcanza un pico máximo de 3.200 nits. Esto soluciona uno de los problemas históricos de los móviles económicos: la visibilidad en exteriores. Con este terminal, podrás leer un WhatsApp en la playa a pleno sol sin tener que hacer sombra con la mano. Además, la fluidez está garantizada con sus 120 Hz de tasa de refresco.
A nivel de construcción, POCO ha integrado una característica reservada habitualmente a móviles de más de 800 euros: la certificación IP68. Esto significa que el móvil es resistente al polvo y puede sumergirse en agua. No es que te recomendemos bañarte con él, pero saber que tu inversión no morirá si se te cae accidentalmente al fregadero o a la piscina aporta una tranquilidad impagable.
Rendimiento: adiós a la falta de espacio
Bajo el capó, el M8 Pro apuesta por el cerebro de Qualcomm, concretamente el Snapdragon 7s Gen 4. Es un chip eficiente y potente que supera la barrera del millón de puntos en AnTuTu. En la práctica, esto se traduce en que podrás jugar a títulos exigentes, editar vídeos para redes sociales o tener decenas de apps abiertas sin notar ralentizaciones.
Sin embargo, el verdadero «jaque mate» a la competencia está en la memoria. El modelo base parte de 8 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento, pero por una diferencia de precio ridícula (unos 50 euros más), puedes acceder a la versión de 12 GB de RAM y 512 GB de almacenamiento.
Tener medio terabyte de memoria en un móvil de este precio es una anomalía en el mercado. Permite almacenar miles de fotos, vídeos en alta resolución y todos los juegos que quieras sin tener que borrar cosas cada dos meses ni pagar suscripciones de nube. Comparado con rivales como el Samsung Galaxy A56, que es más rácano en sus configuraciones base, la propuesta de POCO es mucho más generosa.
La revolución de la batería de silicio-carbono
Si hay algo que frustra a cualquier usuario es quedarse tirado a las seis de la tarde. POCO ha atacado este problema utilizando una nueva tecnología de baterías de silicio-carbono. Esto permite meter más energía en el mismo espacio físico.

El resultado es una batería monstruosa de 6.500 mAh. Mientras el estándar de la industria sigue estancado en los 5.000 mAh, este terminal ofrece un 30% más de capacidad. Para un usuario medio, esto significa dos días completos de uso sin acercarse al enchufe. Y para los usuarios intensivos, garantiza llegar a la noche con un 30-40% restante incluso tras un día de uso muy exigente con GPS y juegos.
Y cuando toca cargar, la tecnología de 100W es un salvavidas. En apenas 40 minutos tienes el móvil al 100%, pero lo importante es que con solo 10 minutos de carga mientras te tomas un café, tienes energía suficiente para aguantar media jornada. Incluye además carga inversa de 22,5W, convirtiendo tu móvil en una batería externa para cargar tus auriculares o el móvil de un amigo.
Cámaras: el sensor de Sony marca el camino
En el apartado fotográfico, muchas marcas de gama media intentan engañar al usuario poniendo tres o cuatro cámaras traseras donde solo una sirve. POCO ha sido honesta: se ha centrado en la principal. Monta un sensor Sony Light Fusion 800 de 50 megapíxeles.
Sony es el líder indiscutible en sensores móviles, y este modelo en concreto destaca por su gran tamaño y capacidad para captar luz. Las fotos nocturnas o en interiores, el talón de Aquiles de los móviles baratos, aquí se resuelven con una dignidad sorprendente y un buen rango dinámico. Le acompaña un ultra gran angular de 8 MP y una cámara selfi de 32 MP que cumplen su función correctamente para redes sociales.
Tabla comparativa: POCO M8 Pro vs Samsung Galaxy A56
Para ver la magnitud de la oferta, nada mejor que enfrentarlo a su rival directo en especificaciones y segmento:
| Característica | POCO M8 Pro 5G | Samsung Galaxy A56 |
| Precio aprox. | 309,90 € | >350€ est. |
| Pantalla | 6,83″ 1.5K (3.200 nits) | 6,7″ FHD+ (1.900 nits) |
| Batería | 6.500 mAh | 5.000 mAh |
| Carga Rápida | 100W | 45W |
| Resistencia | IP68 (Agua y polvo) | IP67 |
| Procesador | Snapdragon 7s Gen 4 | Exynos 1580 |
El POCO M8 Pro 5G no es perfecto, pero es lo más cerca que vas a estar de la perfección por 300 euros. La combinación de una batería inagotable, una pantalla brillante de altísima resolución y resistencia al agua IP68 lo convierten en un terminal todoterreno.
Si buscas la mejor cámara del mercado o potencia bruta para emuladores extremos, quizás debas mirar gamas superiores (y mucho más caras). Pero para el 95% de los usuarios, este móvil ofrece una experiencia de uso que hace un año costaba 600 euros o más.


