Parece que la calma en las oficinas de Ubisoft Montreal ha durado apenas un suspiro. Menos de diez días después del grave incidente de seguridad que obligó a realizar un rollback completo de los servidores, Rainbow Six Siege vuelve a ser víctima de un ataque masivo. Desde hace unas horas, miles de usuarios están reportando expulsiones injustificadas y sanciones temporales que impiden acceder al juego, en lo que parece ser una nueva vulnerabilidad crítica del sistema.
Si la semana pasada hablábamos de una inyección económica que rompió el mercado del juego, hoy el problema ataca directamente a la jugabilidad: los usuarios están siendo desconectados en mitad de las partidas y reciben un mensaje de suspensión automática de casi dos meses.
Llueve sobre mojado
La comunidad apenas se estaba recuperando del susto del pasado 27 de diciembre, cuando un agujero de seguridad permitió a unos intrusos regalar millones de créditos premium a los jugadores, forzando a la compañía a rebobinar el estado de los servidores. Ahora, apenas una semana más tarde, la historia se repite con un matiz diferente pero igual de disruptivo.
Según los reportes que inundan las redes sociales y los foros oficiales, el modus operandi de este nuevo ataque consiste en expulsar a los jugadores de las partidas clasificatorias o casuales. Inmediatamente después, el sistema antitrampas —o una manipulación del mismo por parte de terceros— emite una sanción. El mensaje es casi siempre idéntico: una suspensión por «uso de bots» (botting) con una duración exacta de 67 días.
Lo preocupante de este ataque es su aleatoriedad. No afecta solo a perfiles concretos; tanto creadores de contenido de alto perfil que estaban retransmitiendo en directo como jugadores casuales se han encontrado con la pantalla de bloqueo sin haber infringido ninguna norma.
La respuesta oficial de Ubisoft
Ante el caos generado y el miedo de los usuarios a perder sus cuentas de forma definitiva, Ubisoft ha tenido que salir al paso rápidamente. A través de sus canales de soporte oficial, la compañía ha reconocido la incidencia, confirmando que son conscientes de que las sanciones son erróneas y producto de un problema externo.
La desarrolladora ha comunicado que el equipo está investigando el origen de estas desconexiones forzadas. Aunque no han dado detalles técnicos específicos sobre cómo los atacantes han logrado vulnerar de nuevo la seguridad del título, todo apunta a que han encontrado una puerta trasera para enviar comandos al sistema de moderación automatizado del juego, R6 ShieldGuard o similar, provocando falsos positivos en cadena.
Es importante destacar que, al igual que ocurrió con el incidente de los créditos la semana pasada, estas sanciones no son legítimas. Si has recibido uno de estos avisos hoy, no significa que tu cuenta haya sido marcada permanentemente por trampas, sino que has sido víctima de este ataque generalizado.
Un décimo aniversario complicado
La situación empieza a ser insostenible para la imagen del shooter táctico. Rainbow Six Siege se encuentra en plena celebración de su décimo año de vida, un hito que pocas producciones de servicio en vivo logran alcanzar con tal salud de usuarios. Sin embargo, sufrir dos brechas de seguridad de esta magnitud en un lapso de apenas diez días pone en entredicho la robustez de su infraestructura actual.
El ataque anterior se solucionó con una vuelta al pasado, restaurando copias de seguridad. En este caso, la solución debería ser, teóricamente, más sencilla a nivel de datos: levantar los baneos aplicados en las últimas horas. No obstante, la repetición de estos eventos sugiere que los atacantes tienen un acceso profundo a las herramientas de administración del juego que Ubisoft no logró cerrar del todo tras el parche de emergencia del 29 de diciembre.
Por el momento, la recomendación general es evitar entrar en partidas clasificatorias hasta que la cuenta oficial de Ubisoft confirme que el agujero de seguridad ha sido sellado, para evitar penalizaciones injustas en el rango competitivo o la frustración de una desconexión en mitad de la ronda.

