NexPhone irrumpe como una propuesta singular en la convergencia de dispositivos móviles y ordenadores de sobremesa, al ofrecer un sistema de triple arranque nativo con Android 16, Windows 11 y Debian Linux. Este enfoque resucita el concepto que Microsoft dejó atrás con Continuum, planteando un único hardware capaz de ejecutar tres ecosistemas distintos sin recurrir a emulación o streaming, salvo en el caso específico de Windows 11.
El teléfono, desarrollado por NexDock —conocido por sus lapdocks que transforman móviles en portátiles—, monta un procesador Qualcomm Dragonwing QCM6490, una versión modificada del Snapdragon 778G. Esta elección implica que Windows 11, diseñado originalmente para arquitecturas x86, debe funcionar mediante emulación en la plataforma ARM del dispositivo, lo que limita el rendimiento y genera incertidumbre sobre la compatibilidad con software profesional. Por ello, el sistema requiere reiniciar el teléfono para cambiar a Windows 11, mientras que Android y Linux se alternan sin necesidad de apagar el dispositivo.
Su pantalla LCD de 6,58 pulgadas, con resolución Full HD+ y tasa de refresco de 120 hercios, incorpora el diseño clásico de Live Tiles de Windows Phone, buscando atraer a quienes valoraron aquella interfaz. En cuanto a memoria, dispone de 12 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento interno, ampliables hasta 512 GB mediante tarjeta microSD. El apartado fotográfico combina sensores Sony IMX787 de 64 megapíxeles con dos cámaras Samsung de 13 y 10 megapíxeles, apuntando a una configuración versátil para distintos usos.
La batería cuenta con una capacidad de 5.000 mAh, aunque limitada a una carga máxima de 18W, una cifra algo modesta en tiempos donde las cargas rápidas alcanzan potencias significativamente superiores. En materia de durabilidad, presenta certificaciones MIL-STD-810H, IP68 e IP69K, asegurando resistencia a condiciones adversas y agua, características que subrayan su utilidad en entornos exigentes.
Uno de los aspectos más llamativos es su capacidad de funcionar como un ordenador completo al conectarse a un monitor externo vía USB-C, acompañado de un hub de cinco puertos incluido. Esta función recuerda el antiguo proyecto Continuum, ahora con un respaldo comercial y garantía oficial, a diferencia de los experimentos caseros previos con Windows 11 en móviles.
Su conectividad incorpora 5G y NFC, aunque NexDock no ha especificado las bandas compatibles ni detalles sobre la gestión de actualizaciones y soporte técnico para la arquitectura ARM. Tampoco se ha confirmado si la licencia de Windows 11 cuenta con la homologación oficial de Microsoft, lo que genera dudas sobre la viabilidad a largo plazo del sistema.
El NexPhone se comercializará en un único color gris oscuro y llegará al mercado en el tercer trimestre, con un precio base de 549 dólares (unos 467 euros al cambio). Ya se admiten reservas mediante un depósito reembolsable de 199 dólares, aunque no hay confirmación sobre distribución ni precios oficiales en Europa.
Esta propuesta evidencia un interés por fusionar entornos móviles y de escritorio, aunque con varias incógnitas abiertas, especialmente en cuanto a rendimiento y compatibilidad en Windows 11 sobre ARM. Su interés principal parece residir en el uso conectado a un monitor externo, donde podrá realmente desplegar su potencial, dejando a un lado la limitada experiencia en la pantalla integrada. El NexPhone representa una apuesta por diversificar el concepto de móvil sin sacrificar versatilidad, pero queda por ver si logrará imponerse sin comprometer la experiencia que ofrecen dispositivos más especializados.

