Netflix ha iniciado una nueva etapa en la integración de la interactividad dentro de su plataforma, tras abandonar la mayoría de sus series interactivas tradicionales en diciembre pasado. Esta renovación tecnológica apuesta por incorporar una votación en tiempo real que permite a los espectadores influir en eventos en directo mediante mandos remotos o dispositivos móviles, lo que supone un replanteamiento de la relación entre narración audiovisual y participación del usuario.
Durante los últimos años, Netflix había reducido considerablemente su catálogo de contenidos interactivos, manteniendo únicamente cuatro títulos emblemáticos como Black Mirror: Bandersnatch y You vs. Wild. Sin embargo, el interés de la plataforma ha evolucionado hacia otro tipo de experiencias, donde la interactividad se concibe como un complemento a la narración tradicional, en lugar de un sustituto de los videojuegos, mercado al que atribuyen un potencial de consumo superior a los 140.000 millones de dólares.
Nuevas experiencias interactivas y programas en vivo
La plataforma está probando con éxito esta función de votación en tiempo real en programas como Cocinando en vivo con David Chang (Dinner Time Live with David Chang), extendiendo el sistema a principios de año al programa de talentos Star Search. Gracias a esta mecánica, los usuarios pueden tomar decisiones que afectan directamente el desarrollo del contenido en directo a través de sus mandos o móviles.
Gregory K. Peters, codirector ejecutivo de Netflix, ha señalado que esta es solo la primera fase para desbloquear nuevas formas de entretenimiento. La empresa prevé incorporar otras funciones interactivas que profundicen la participación en eventos en vivo, con el objetivo de crear experiencias que combinen lo audiovisual con la capacidad del espectador para influir en el transcurso.
Además, Netflix tiene previsto ampliar su oferta interactiva hacia finales de este año con juegos tipo party para televisión, como Boggle, que usarán el móvil como controlador. Este avance apunta a una configuración de plataforma multifacética que unifica contenido bajo demanda, eventos en directo y juegos, sin olvidar que la interactividad debe enriquecer la experiencia audiovisual más que reemplazarla.
Tecnología, inteligencia artificial y publicidad
Paralelamente, la compañía está explorando cómo la inteligencia artificial generativa puede potenciar estas experiencias, permitiendo crear contenidos personalizados que complementen las historias tradicionales. Aunque Theodore A. Sarandos, otro de los codirectores ejecutivos, matiza que la IA es una herramienta para mejorar la narrativa y no garantiza un storytelling sobresaliente por sí sola.
Otra área de innovación en la que trabaja Netflix es la publicidad interactiva en vídeo, actualmente en fase de pruebas. Esta nueva modalidad permitirá adaptar los anuncios a los gustos individuales de los espectadores e introducir formatos en los que el usuario puede participar activamente. La implementación está prevista para la segunda mitad de 2026, aunque aún no se han confirmado detalles exactos sobre el formato o alcance de estos anuncios.
Aspectos pendientes y desafíos
A pesar del entusiasmo oficial por esta nueva dirección, hay aspectos relevantes que permanecen sin confirmar. No está claro si la votación en tiempo real se implementará de forma global desde su lanzamiento o si tendrá restricciones regionales. Tampoco se sabe hasta qué punto las decisiones de los espectadores influirán en el contenido final de los programas, pudiendo ser simplemente participativas o con un impacto real en la narrativa.
Tampoco se ha especificado el modelo de precios para estas funciones, que probablemente dependerá del plan de suscripción contratado, ni se ha aclarado cómo se integrarán estas interacciones dentro de la experiencia estándar del usuario.
Netflix se enfrenta al reto de consolidar esta propuesta sin repetir errores anteriores que limitaron el éxito de las series interactivas. La apuesta por eventos en directo y nuevas formas de participación podría suponer un cambio significativo en el consumo audiovisual online, pero requerirá equilibrio entre innovación y experiencia de usuario.
El próximo año será clave para observar cómo evoluciona esta integración de tecnologías interactivas y hasta qué punto Netflix logra ampliar su concepto de plataforma de entretenimiento más allá de la reproducción pasiva de contenidos bajo demanda.

