Microsoft ha desactivado de forma definitiva la opción de activación telefónica para sus sistemas operativos Windows, consolidando así la conexión a internet como requisito indispensable para validar las licencias. Esta medida afecta a versiones tan extendidas como Windows 11, Windows 10 e incluso el veterano Windows 7, eliminando una de las últimas vías oficiales para registrar un sistema sin depender de una conexión de red activa.
La activación por teléfono permitía a los usuarios obtener una clave de validación a través de una llamada automatizada, introduciendo un ID de instalación generado por el propio sistema. Este proceso era fundamental para aquellos entornos sin acceso a internet o para usuarios que realizaban reinstalaciones en equipos con conectividad limitada. Sin embargo, al intentar utilizar el tradicional asistente de activación, que se abría mediante el comando slui 4, ahora se recibe un mensaje pregrabado que redirige a un portal en línea: «El soporte para la activación de productos ahora es en línea. Visite aka.ms/aoh, lo que exige el inicio de sesión con una cuenta Microsoft y, por ende, una conexión a la red.
El fin de una opción para muchos usuarios
La implicación más directa de este cambio reside en la dificultad, o imposibilidad, de activar licencias de Windows en entornos completamente aislados. Pensemos en sistemas industriales, ordenadores que manejan información sensible en redes cerradas o cualquier equipo que, por diseño o necesidad, opera sin acceso a la vasta red. Para estos usuarios, así como para aquellos que necesiten reinstalar el sistema operativo o cambiar componentes de hardware sin conectividad, la validación de su licencia se convierte en un escollo significativo. Tal como reportan diversos medios especializados y los propios usuarios, «activar Windows sin tener Internet se ha vuelto imposible» en términos oficiales.
La decisión de Microsoft ha llegado sin un comunicado oficial previo, lo que ha generado confusión y desorientación entre la comunidad. Las páginas de soporte de la compañía todavía muestran instrucciones obsoletas para la activación por teléfono, añadiendo una capa de incertidumbre a la situación. Los primeros reportes de esta discontinuación emergieron de usuarios y fueron recogidos por medios como Neowin, Hipertextual y ComputerHoy, antes de extenderse entre los círculos tecnológicos.
Un paso más hacia la conectividad obligatoria
Este movimiento por parte de Microsoft subraya una tendencia clara hacia la consolidación de un modelo de uso de software siempre conectado. Si bien la mayoría de los usuarios domésticos y profesionales disponen de acceso a internet, esta medida margina a un segmento específico que dependía de las opciones offline para mantener sus sistemas actualizados y legalmente activados. La imposición de una cuenta en línea y la conectividad constante refuerzan el ecosistema de servicios de la compañía, pero a costa de la flexibilidad que ofrecían métodos anteriores.
Es importante diferenciar esta nueva restricción de la activación de licencia con otros métodos no oficiales que circulan para la instalación de Windows 11 sin una cuenta Microsoft, como oobe/bypassnro o start ms-cxh:localonly. Estos trucos, que permiten saltarse el requisito de inicio de sesión durante la configuración inicial del sistema, no resuelven el problema de la activación de la licencia, que sigue dependiendo de la conexión a internet. Además, estos métodos para la instalación podrían ser bloqueados por la compañía en futuras actualizaciones.
La ausencia de alternativas oficiales offline y la falta de un anuncio transparente por parte de Microsoft dejan a muchos usuarios en una situación complicada, forzando la adaptación a un paradigma de conectividad que, para ciertos escenarios, resulta inasumible. Será relevante observar si la compañía ofrece alguna solución o clarificación en el futuro para atender las necesidades de este segmento de usuarios.
