Lionsgate da un golpe en la mesa y anuncia oficialmente el desarrollo de una superproducción basada en la saga de Keanu Reeves, junto con una nueva entrega interactiva de Jigsaw.
Si había una franquicia que pedía a gritos un videojuego de alto presupuesto, esa era John Wick. Tras años de rumores, cameos en Fortnite y experimentos tácticos interesantes pero modestos como John Wick Hex, Lionsgate ha confirmado lo que todos esperábamos: Baba Yaga tendrá su propio videojuego AAA. Y no viene solo, porque la terrorífica saga Saw también prepara su regreso a las consolas.
La noticia ha saltado durante la última llamada de resultados financieros de la compañía, donde Adam Fogelson, presidente del Lionsgate Motion Picture Group, ha oficializado el proyecto. Se acabaron las medias tintas y las licencias menores para móviles; la productora quiere entrar en el terreno de los grandes desarrollos para expandir sus universos cinematográficos más allá de la gran pantalla.
Una bala de alto calibre
Lo más relevante del anuncio es la etiqueta «AAA». En la industria, esto se traduce en valores de producción al nivel de los grandes referentes del mercado, presupuestos millonarios y, presumiblemente, un lanzamiento en las plataformas de actual generación (PS5, Xbox Series y PC).
Aunque Fogelson no ha desvelado qué estudio está detrás del desarrollo, sí ha asegurado que el proyecto está lo suficientemente avanzado como para empezar a hablar de él. El objetivo es claro: dejar de ver los videojuegos como mero merchandising promocional y empezar a tratarlos como extensiones legítimas y premium de la franquicia. Teniendo en cuenta la naturaleza de las películas, todo apunta a una experiencia de acción visceral, aunque queda por confirmar si Keanu Reeves prestará su voz y rostro al personaje digital, algo que ya hizo con solvencia en Cyberpunk 2077.
El regreso de Jigsaw
La otra cara de la moneda es Saw. La franquicia de terror, que llevaba desaparecida del mundo del videojuego desde el olvidable Saw II: Flesh & Blood de 2010, volverá a poner a prueba nuestra voluntad de vivir.
Los detalles aquí son más escasos, pero la estrategia parece ser la misma: crear una cadencia regular de contenido que mantenga vivas las marcas entre película y película. Para los fans del terror, es una oportunidad de oro para redimirse de adaptaciones pasadas que no supieron captar la angustia psicológica de las cintas originales.
Lionsgate parece haber entendido por fin que sus propiedades intelectuales tienen un potencial interactivo enorme que estaba siendo desaprovechado. Ahora solo queda esperar para ver si la ejecución está a la altura de la ambición. De momento, ya tienen nuestra atención.

