La compañía confirma en el CES 2026 lo que muchos usuarios pedían a gritos: una versión de su «bestia» portátil con el sistema operativo de Valve, pantalla OLED y el chip Ryzen Z2 Extreme.
Era un secreto a voces y, finalmente, Lenovo ha aprovechado el marco del CES de Las Vegas para hacerlo oficial. Tras el experimento con la Legion Go S, la marca china ha decidido ir a por todas con su buque insignia. La Lenovo Legion Go 2 tendrá una versión nativa con SteamOS, eliminando la barrera de entrada (y de rendimiento) que a menudo supone Windows 11 en este tipo de dispositivos.
La noticia no llega sola: ya tenemos ventana de lanzamiento y precio oficial. Esta variante aterrizará en las tiendas el próximo mes de junio de 2026 y lo hará con una etiqueta de 1.199 dólares (a falta de confirmación oficial en euros, cabe esperar una conversión cercana al 1:1). El movimiento es agresivo: este modelo será notablemente más económico que su hermano gemelo con Windows, que parte de los 1.349 dólares.
Potencia bruta bajo el capó de Steam
Si por algo destaca la Legion Go 2 es por no recortar prestaciones respecto al modelo de Windows. El corazón de la máquina es el AMD Ryzen Z2 Extreme, un procesador de 8 núcleos que promete gestionar la energía mucho mejor que la generación anterior. A esto se le suman hasta 32 GB de RAM LPDDR5X a 8000 MHz, una cifra necesaria para alimentar las texturas de los juegos actuales sin ahogar la gráfica integrada.
Pero donde realmente brilla —literalmente— es en su frontal. Lenovo monta un panel OLED de 8,8 pulgadas con resolución WUXGA (1920×1200) y una tasa de refresco de 144 Hz. Es un salto de calidad importante frente a los paneles LCD de la primera generación, ofreciendo negros puros y un tiempo de respuesta casi instantáneo, ideal para shooters competitivos.
La ergonomía y el factor Valve

A nivel de diseño, se mantienen las señas de identidad de la familia: controladores desmontables (con el peculiar «modo ratón» en el mando derecho) y un soporte trasero integrado robusto. Sin embargo, hay un cambio sutil pero crucial en esta versión: la inclusión de un botón físico de Steam. Este acceso directo permite navegar por la interfaz de Valve y los menús de energía con la misma fluidez que en una Steam Deck, sin necesidad de mapeos extraños ni software de terceros.
La batería también recibe un empujón, alcanzando los 74Wh. Aunque el consumo del panel OLED y el Z2 Extreme será alto, la eficiencia de SteamOS gestionando los procesos en segundo plano debería traducirse en una autonomía superior a la de la versión con sistema de Microsoft.
¿Un golpe a la competencia?
Con este movimiento, Lenovo se posiciona en un lugar privilegiado. Ofrece el ecosistema cerrado y optimizado que aman los usuarios de Steam Deck, pero con un hardware que la consola de Valve no puede igualar a día de hoy. Mientras esperamos noticias sobre una hipotética «Deck 2», la Legion Go 2 con SteamOS se perfila como la opción preferente para el entusiasta que quiere la experiencia de consola sin renunciar a los gráficos en ultra.
Llegará en junio, justo a tiempo para la campaña de verano. Queda por ver cómo responderá el mercado europeo y si la distribución de unidades será suficiente para satisfacer una demanda que, previsiblemente, será alta.

