El inmovilismo se apodera de la lista de éxitos: los títulos como servicio bloquean la entrada de novedades y consolidan un «top 5» liderado un año más por Fortnite y Call of Duty.
Si alguien esperaba que 2025 fuera el año del cambio en los hábitos de consumo de videojuegos, los datos acaban de darle un baño de realidad. Según el último informe de Circana, la lista de los cinco juegos más jugados en PlayStation en Estados Unidos durante el año pasado es idéntica a la de 2024. Ni una sola novedad ha logrado penetrar en la cúpula de hierro formada por los servicios en vivo más veteranos.
El fenómeno, confirmado por Mat Piscatella, analista de la industria, dibuja un panorama donde la novedad tiene cada vez más difícil competir por el tiempo del usuario. La fotografía es fija: Fortnite sigue siendo el rey indiscutible, seguido de cerca por la franquicia Call of Duty. El podio lo cierra un incombustible Grand Theft Auto V, que con trece años a sus espaldas sigue demostrando que su vertiente online es una máquina de retención sin rival.
Los cinco inmortales
El ranking es un monográfico de los «juegos como servicio». Tras el trío de cabeza, encontramos a Roblox y Minecraft ocupando la cuarta y quinta posición respectivamente. Curiosamente, en el ecosistema Xbox ocurre exactamente lo mismo, con la única variación de que estos dos últimos intercambian sus posiciones.
La clave de esta hegemonía reside en la actualización constante. Fortnite ha convertido su mapa en un escaparate publicitario y cultural infinito. Tras cerrar el año con Los Simpson, Epic Games ya prepara el terreno para la llegada de South Park a finales de este mes de enero. Por su parte, GTA V ha superado los 220 millones de copias vendidas, una cifra que se alimenta de un modo multijugador que no deja de recibir contenido.
El caso de Call of Duty merece una mención técnica aparte. Su segunda posición se beneficia de la estrategia de Activision de unificar todos los títulos modernos —incluyendo el battle royale gratuito Warzone— bajo un mismo lanzador o aplicación. Esto significa que los datos de actividad suman tanto a los jugadores de la última entrega como a los que prefieren versiones anteriores, creando un volumen de usuarios difícil de igualar por un lanzamiento individual.
El fenómeno Roblox y la ausencia de Battlefield
Dentro de este estancamiento, Roblox sigue siendo un caso digno de estudio por su capacidad de generar éxitos virales desde dentro. Un ejemplo reciente es el minijuego Grow a Garden, que logró un pico de 22,3 millones de jugadores en agosto de 2025. Para poner esa cifra en contexto, el récord histórico de usuarios simultáneos en Steam lo tiene PUBG con poco más de 3,2 millones. La escala de la plataforma de creación de juegos opera en otra liga.
En la otra cara de la moneda encontramos las grandes ausencias. Llama la atención que Battlefield 6 no haya logrado colarse en este selecto grupo, a pesar de haber tenido un lanzamiento comercialmente muy fuerte el año pasado. Los datos de ventas en Europa indicaron que el estreno de Battlefield 6 superó en un 63% a las ventas iniciales de Call of Duty: Black Ops 7.
Sin embargo, vender copias no es lo mismo que retener jugadores. Aunque casi una cuarta parte de los usuarios de Call of Duty probaron el shooter de DICE en octubre, el «efecto novedad» no ha sido suficiente para desplazar a los gigantes habituales en el cómputo global del año. La industria se enfrenta a una realidad compleja: convencer al jugador para que compre un juego nuevo es difícil, pero convencerle para que abandone su servicio habitual parece, hoy por hoy, una misión casi imposible.

