Intel confirma sus dificultades en la producción por la escasez de obleas que está afectando la fabricación de sus procesadores, aunque asegura que no abandonará por completo el mercado de clientes. En este contexto, mantiene el lanzamiento de Nova Lake previsto para finales de 2026 y avanza detalles sobre Panther Lake, que debutará a comienzos del próximo año.
El próximo 5 de enero, en la feria tecnológica CES, Intel presentará Panther Lake, la primera serie Core Ultra 300 fabricada en el nodo de 18Å, que llegará al mercado comercial en el primer trimestre de 2026. Esta familia está destinada a portátiles delgados con un consumo aproximado de 28 vatios. Panther Lake introduce núcleos de alto rendimiento Cougar Cove junto con núcleos eficientes Darkmont, integrando una GPU Xe3 y una NPU mejorada. Es una apuesta clara para recuperar terreno en eficiencia y rendimiento, especialmente en dispositivos móviles.
Por otro lado, Nova Lake, también basado en el nodo 18Å, es una plataforma que promete mayores avances en rendimiento y eficiencia. Aunque las especificaciones oficiales aún no se han confirmado, las filtraciones apuntan a configuraciones de hasta 52 núcleos y 288 MB de caché L3 bLLC, con un incremento de aproximadamente un 15% en el IPC de los núcleos de alto rendimiento. Su lanzamiento comercial se mantiene para la segunda mitad de 2026, aunque su precio podría situarse en una horquilla muy elevada, lo que plantea dudas sobre su posicionamiento en el mercado.
Además, Intel retrasa a 2026 la actualización Arrow Lake-Refresh, que podría llegar entre marzo y abril bajo la denominación Core Ultra 200 Plus. Este movimiento indica las complicaciones que afronta la compañía en su hoja de ruta, coincidiendo con la presión competitiva de AMD y ARM.
A pesar de estos contratiempos, Intel asegura que priorizará el mercado cliente y el desarrollo de nodos avanzados como el 18Å, con la intención de recuperar liderazgo en densidad, eficiencia energética y capacidades de inteligencia artificial en PC. Panther Lake marca un paso clave hacia ese objetivo, mientras que Nova Lake se orienta a reforzar la posición de la compañía en escritorio y portátiles para el periodo 2026-2027.
Las incertidumbres sobre las fechas concretas del lanzamiento y el impacto real de la escasez de obleas persisten, así como el alcance definitivo de las mejoras técnicas que traerán estos nuevos procesadores. El seguimiento de Intel en los próximos meses será crucial para observar cómo gestionan estos retos en un entorno cada vez más competitivo.

