Instagram ha decidido poner punto final a uno de los hábitos más arraigados de su historia. La plataforma limita desde hoy a cinco el número de hashtags que se pueden incluir en el texto de cada publicación, un cambio con el que busca frenar el abuso de etiquetas y priorizar la calidad del contenido frente a los trucos artificiales para ganar alcance.
El anuncio lo ha realizado Adam Mosseri, director ejecutivo de Instagram, a través de su canal de consejos. Según explicó, añadir decenas de hashtags no mejora la visibilidad y, en muchos casos, resulta incluso contraproducente. “Algunas etiquetas específicas funcionan mejor que una larga lista de genéricas”, afirmó Mosseri, insistiendo en que el verdadero impacto sigue estando en crear contenido relevante que conecte con la audiencia.
Desde el 19 de diciembre de 2025, la aplicación móvil ya aplica este límite de forma estricta. Si un usuario intenta añadir un sexto hashtag, la app muestra una alerta indicando que no es posible. En la versión web, de momento, todavía se pueden introducir más etiquetas, aunque quedan recortadas por el límite de caracteres, lo que en la práctica reduce también su utilidad.
Instagram rompe con el mito de los hashtags
Esta decisión supone un golpe directo a uno de los grandes mitos históricos de Instagram. En sus primeros años, cuando el feed era cronológico y el volumen de publicaciones era mucho menor, los hashtags funcionaban como auténticos índices de búsqueda. Cuantas más etiquetas se añadían, más fácil era aparecer en resultados y ganar visibilidad.
Con el paso del tiempo, Instagram empezó a cerrar la puerta a este tipo de abusos. Surgieron entonces teorías populares promovidas por supuestos expertos en redes sociales, como “usa siempre 30 hashtags” o “mezcla hashtags grandes, medianos y pequeños”, ideas que se difundieron ampliamente pese a no tener un impacto real demostrado.
La llegada del algoritmo en 2017 terminó de enterrar estas prácticas. Desde entonces, Instagram prioriza factores como las interacciones, la relevancia del contenido o el tiempo de visualización, relegando los hashtags a un papel secundario. Además, la plataforma implementó filtros y limitaciones para frenar el uso masivo de etiquetas por parte de bots y cuentas orientadas al crecimiento artificial.
Aunque todavía hay usuarios que confían en las fórmulas antiguas, Instagram deja claro que ya no tiene sentido saturar las publicaciones de hashtags. El texto quedará limitado a cinco etiquetas, aunque la plataforma sigue permitiendo añadir más en el primer comentario, una opción que, por ahora, no está sujeta a esta restricción.
El mensaje es claro: menos etiquetas y más contenido con sentido. Un cambio que obliga a replantear estrategias y que confirma que los atajos para engañar al algoritmo tienen los días contados.

