Icarus, el juego de supervivencia cooperativo del creador de DayZ, ya tiene fecha para su debut en consolas. El título desarrollado por RocketWerkz llegará a PlayStation 5 y Xbox Series el próximo 26 de febrero, tras varios años disponible en PC. Su lanzamiento supone la primera incursión del proyecto en el ecosistema de consolas de nueva generación.
El juego puede presentarse como el nuevo gran trabajo de Dean Hall, conocido por haber creado DayZ. Desde diciembre de 2021, Icarus ha ido ampliando contenidos y sistemas en PC, y ahora da el salto a PlayStation 5 y Xbox Series con una versión que incluye el juego base y la expansión New Frontiers.
Icarus es un título de supervivencia JcE que puede jugarse en solitario o en cooperativo con hasta ocho jugadores. La acción se sitúa en un planeta alienígena donde la humanidad intentó, sin éxito, crear un nuevo hogar mediante la terraformación. Desde una estación espacial en órbita, los jugadores descienden a la superficie en misiones con tiempo limitado, conocidas como incursiones, en las que deben sobrevivir, cumplir objetivos y recolectar materiales exóticos de gran valor.
Uno de los elementos diferenciales del juego es su estructura basada en descensos temporales. Cada expedición supone un riesgo, pero también una oportunidad de progreso. Quienes logran regresar con vida a la órbita pueden convertir los recursos obtenidos en tecnología avanzada, lo que permite afrontar misiones cada vez más complejas. La progresión no depende solo del equipamiento, también de la experiencia acumulada y de la planificación previa a cada descenso.
El mundo de Icarus es especialmente hostil. La atmósfera es tóxica, la fauna resulta agresiva y los fenómenos meteorológicos extremos son constantes. Para sobrevivir es imprescindible construir refugios, asegurar una fuente de oxígeno, gestionar suministros y cazar para obtener alimento. El mapa supera los 64 kilómetros cuadrados y ha sido diseñado a mano, con distintos biomas, secretos ocultos y abundantes recursos por descubrir, lo que refuerza el componente de exploración.
La versión para consolas incluye de serie la expansión New Frontiers. Este contenido añade una nueva región que no ha sido terraformada, compuesta por tres biomas inéditos, superdepredadores mutados y más de 30 objetos adicionales para el taller. También amplía notablemente las opciones de crafteo, con más de 100 nuevos objetos, y suma seis misiones narrativas que forman un arco argumental propio, aportando más contexto al universo del juego.
Eso sí, el lanzamiento en PS5 y Xbox Series llega con algunas limitaciones. No habrá soporte para juego cruzado entre plataformas, una ausencia que puede pesar para quienes juegan habitualmente en cooperativo con amigos en distintos sistemas. Además, el segundo contenido descargable, Great Hunts Campaigns, no está incluido en la versión base de consolas. Este DLC introduce nuevas mecánicas de caza, un mapa adicional, armas legendarias mejorables y misiones que modifican el mundo abierto, pero deberá adquirirse por separado.
Con su llegada a consolas, Icarus busca ampliar su comunidad y consolidarse como una de las propuestas de supervivencia cooperativa más completas del género, apostando por la planificación, el riesgo constante y la progresión a largo plazo en un entorno claramente adverso.