Google ha incorporado a su navegador Chrome una función denominada «navegación automática» impulsada por la inteligencia artificial Gemini, que permite ejecutar tareas complejas de manera autónoma. Esta novedad se encuentra disponible para suscriptores de los planes Google AI Pro y Ultra en Estados Unidos y pretende facilitar actividades como la búsqueda de vuelos y hoteles, la gestión de citas, el rellenado de formularios en línea o la administración de suscripciones.
Esta actualización representa un avance dentro de la integración de Gemini en Chrome, que hasta ahora había funcionado como un asistente de inteligencia artificial capaz de responder preguntas o resumir el contenido de las páginas web visitadas. Poco a poco, la herramienta ha ampliado sus capacidades, incorporando la comparación de productos entre varias pestañas y la recuperación de páginas navegadas previamente. La llegada de la navegación automática confirma la intención de Google de delegar tareas repetitivas o tediosas a su asistente.
La navegación automática permite que Gemini identifique detalles específicos, incluso en imágenes, como por ejemplo objetos decorativos, y busque artículos similares en la red. Además, puede añadir esos productos al carrito de compra, aplicar códigos de descuento y asegurarse de que la compra se ajuste a un presupuesto preestablecido. En caso de que la actividad requiera iniciar sesión, la inteligencia artificial puede servirse del gestor de contraseñas del navegador para acceder a la cuenta correspondiente, minimizando así la intervención del usuario.
La experiencia de uso también ha sido ajustada visualmente: Gemini ha dejado atrás las ventanas emergentes para anclarse en un panel lateral derecho del navegador, lo que facilita la interacción continua sin interferir en la navegación principal. Otra novedad destacable es la integración con otras aplicaciones del ecosistema Google, como Gmail, Calendario, Mapas, Google Shopping y Google Flights. Esto permite al asistente acceder y utilizar información contextual de todas estas herramientas para realizar sus funciones de manera más eficiente.
Por ejemplo, en un escenario cotidiano como viajar a una conferencia, Gemini puede recuperar un correo electrónico antiguo con los detalles del evento, consultar Google Flights para recomendar opciones de vuelo y, por último, redactar un mensaje para comunicar a los colegas la hora de llegada. Esta capacidad para combinar fuentes y automatizar procesos subraya el potencial que tiene el asistente para agilizar la gestión personal y profesional.
Sin embargo, cabe destacar que esta funcionalidad se limita, de momento, a los usuarios con suscripciones específicas en Estados Unidos, lo que restringe su alcance inicial. Tampoco se han detallado con precisión los mecanismos de privacidad y seguridad que rigen el uso de datos personales en estas operaciones automáticas, un aspecto crucial para la confianza de los usuarios y que no debe pasar inadvertido en soluciones de este tipo.
La presencia creciente de inteligencia artificial en navegadores y aplicaciones es una tendencia que plantea preguntas importantes sobre la autonomía del usuario y la interacción con las plataformas digitales. Tras un periodo en que los asistentes respondían básicamente a consultas o resumían información, Google parece dar un paso hacia la delegación activa de tareas, lo que puede suponer una transformación en la manera en que gestionamos nuestras actividades cotidianas en Internet.
La evolución de Gemini en Chrome apunta a un futuro en el que los navegadores no solo serán herramientas para acceder a la información, sino también asistentes proactivos capaces de ejecutar acciones complejas sin intervención directa. Esto abre un escenario con beneficios evidentes en eficiencia y comodidad, pero también plantea retos significativos en términos de control, transparencia y seguridad. Habrá que seguir de cerca cómo se implementan estas funciones y cómo responden los usuarios a un entorno cada vez más automatizado.

