GIMP, el editor de imágenes con más de dos décadas de desarrollo, se consolidan como una alternativa robusta y gratuita frente a Adobe Photoshop. Su compatibilidad con múltiples sistemas operativos y herramientas profesionales lo hacen relevante para perfiles que van desde diseñadores gráficos hasta fotógrafos, tanto aficionados como profesionales.
Disponible para Windows, macOS, Linux y FreeBSD, GIMP propone un entorno funcional sin coste de licencia, que no requiere conexión a Internet ni suscripción para su uso. Su similitud en interfaz con Photoshop facilita la adaptación de usuarios tradicionales de Adobe, aunque su curva de aprendizaje puede ser más exigente que la de editores en línea más simples.
Entre las prestaciones destacadas, GIMP soporta edición basada en capas ilimitadas, uso de máscaras, canales y filtros avanzados, dando espacio para manipulaciones complejas de color, brillo y contraste. Además, su compatibilidad con formatos como PSD —el nativo de Photoshop— permite trabajar con archivos provenientes de ese software sin perder información esencial.
El programa se sustenta sobre un ecosistema ampliable mediante una gran variedad de plugins y scripts personalizables, lo que multiplica sus capacidades según las necesidades del usuario. La comunidad colaborativa que impulsa su desarrollo garantiza actualizaciones constantes y mejoras en aspectos como la interfaz, que en versiones recientes ha experimentado avances significativos en usabilidad y personalización.
Este compromiso comunitario y la flexibilidad del software han situado a GIMP como una opción apreciada para quienes requieren herramientas avanzadas sin asumir costes de licencia. Su longevidad y evolución reflejan un modelo sostenible de desarrollo de software que combina acceso abierto con funcionalidad profesional.
Pese a carecer de comparativas detalladas con Photoshop en este momento, GIMP destaca por ofrecer recursos especializados para diversos perfiles creativos y educativos, reforzando su posición en un mercado donde las alternativas gratuitas son cada vez más valoradas.
Queda por ver cómo continuará evolucionando frente a la competencia comercial, pero su trayectoria indica un programa que no solo busca emular a Photoshop, sino consolidarse como una solución de referencia por derecho propio.

