11 bit studios ha vuelto a mover ficha. En su digital showcase, el estudio polaco ha detallado las novedades de dos de sus lanzamientos más recientes: Frostpunk 2 y The Alters. Y lo hace con una mezcla de ampliación de contenido, ajustes pedidos por la comunidad y una buena dosis de “vamos a seguir complicándote la vida en mundos donde todo está en ruinas”.
El gran titular se lo lleva Fractured Utopias, un contenido adicional para Frostpunk 2 que ya está disponible por 12,99 euros, o incluido en la edición Deluxe. La idea es sencilla, pero tremendamente Frostpunk: cada facción tendrá ahora su propia utopía, un objetivo ideológico claro, estructurado como un árbol de decisiones que define su identidad y la del asentamiento entero. Cuanto más consigas ganarte su confianza, más profundo podrás llegar.
11 bit lo describe así: “Ahora cada facción se enfrenta a su propia utopía, estructurada en un árbol e impulsada por afinidades”. Es decir, no basta con sobrevivir a la tormenta eterna, ahora toca además gestionar sueños políticos incompatibles entre sí. Fantástico.
Las recompensas, eso sí, tienen su peso: leyes especializadas, nuevos edificios, habilidades únicas y la posibilidad de reforzar la identidad de cada grupo. Si alguien consigue desbloquear todos los nodos del árbol, la sociedad entera da un salto hacia su “ideal”, lo que en Frostpunk nunca sabes si es una bendición o una sentencia.
El contenido llega cargado: ocho utopías con sus propios sistemas y objetivos; doce desbloqueos exclusivos por facción; un nuevo centro, variantes de distrito residencial, más de 100 eventos narrativos, dos relatos prémium y un nuevo mapa. No será por falta de material para hundir —o salvar— tu ciudad helada.
The Alters recibe su mayor actualización: nuevos modos, más control y un toque noir
Mientras Frostpunk 2 se pone filosófico, The Alters apuesta por algo más terrenal: escuchar a la comunidad. La gran actualización presentada por 11 bit studios toca prácticamente todas las áreas del juego, desde la dificultad hasta la personalización, pasando por una historia adicional.
La novedad más visible es Relax Mode, un modo de dificultad pensado para quienes quieren centrarse en la narrativa y la exploración sin estar vigilando cada segundo de supervivencia o el inventario. Un respiro para quienes venían pidiendo una experiencia más accesible.
También se incorpora un nuevo sistema de guardado, que permite grabar automáticamente al salir del juego y en momentos clave de la narrativa. Menos tensión, menos sustos, más control.
Uno de los añadidos más curiosos es Gamer’s Den, un módulo diseñado por el Jan científico para convertir parte de la base en una especie de sala de juegos interdimensional. Dentro incluye minijuegos, incluso un juego de cartas totalmente jugable. La ciencia avanza, pero siempre hay tiempo para echar una partida.
La actualización también añade un modo foto, indispensable en un título tan visual, perfecto para capturar tanto los instantes heroicos como las catástrofes inevitables.
En el terreno narrativo, llega una historia nueva, un “misterio noir” que solo Jan puede resolver… o complicar, porque a estas alturas nadie confía en que la cosa vaya a salir bien a la primera.
Por último, se amplía la personalización: rediseño de la base, módulos con nuevos estilos, más opciones estéticas y nuevos trajes. Los Alters podrán seguir sufriendo, pero al menos sufrirán con estilo.
