Fitbit ha ampliado el plazo para que sus usuarios migren sus datos a una cuenta de Google, estableciendo el nuevo límite en el 19 de mayo de 2026. Esta modificación llega justo después de que la fecha original, fijada para el 2 de febrero, estuviera a punto de expirar.
El proceso de migración de datos, obligado tras la adquisición de Fitbit por parte de Google, permite a los usuarios trasladar su información de actividad física y salud a la infraestructura de Google. Sin embargo, quienes no realicen esta acción antes de la fecha establecida perderán acceso a sus cuentas y al historial almacenado, salvo que hayan descargado previamente sus datos o decidido conservarlos durante la migración.
En la página de ayuda oficial de Google se detalla que será posible descargar o eliminar datos personales en cualquier momento hasta el 15 de julio, fecha en la que comenzará el proceso de eliminación definitiva de la información relacionada con las cuentas Fitbit originales que no hayan sido migradas.
Esta no es la primera vez que Google pospone la fecha límite para este trámite. Inicialmente prevista para 2025, la migración vio su límite trasladado primero a febrero y ahora a mayo de 2026, un hecho que refleja los posibles desafíos que los usuarios han encontrado para completar este procedimiento, así como las dificultades inherentes a integrar plataformas de gestión de datos personales bajo un único ecosistema.
El retraso también abre una ventana adicional para que los usuarios que aún estén indecisos puedan preparar y realizar la transferencia de sus datos, pero supone también un recordatorio de los riesgos que implica la dependencia de servicios centralizados para la gestión y conservación de información personal sensible.
Desde una perspectiva más amplia, este cambio subraya la tendencia del sector tecnológico hacia la consolidación de servicios bajo grandes plataformas, algo que conlleva beneficios en términos de interoperabilidad pero genera inquietudes en cuanto a privacidad, autonomía y manejo de los datos por parte de los usuarios.
Este movimiento de Google con Fitbit invita a reflexionar sobre la importancia de controlar la propia información y estar atentos a los plazos y condiciones que las empresas imponen para su gestión. Además, plantea cuestiones sobre el futuro de estos dispositivos y el soporte que recibirán conforme avanza la integración tecnológica y cambian las políticas corporativas.
Aquellos usuarios interesados en conservar un historial completo de sus datos de actividad física deberán actuar antes del 19 de mayo para asegurar la continuidad del servicio y evitar la pérdida irreversible de la información almacenada hasta ahora en sus dispositivos Fitbit. El retraso en el periodo de migración tampoco debe interpretarse como una señal de indefinición por parte de Google, sino más bien como un último margen para que esta transición se realice de manera ordenada y sin contratiempos mayores.

