Ayer despedimos 2025 y, con él, a una parte fundamental de nuestra educación sentimental en streaming. Tras nueve años de teorías, Eggos y sintetizadores, Stranger Things ha dicho adiós. Y lo ha hecho con un capítulo final de dos horas, The Rightside Up, que intenta responder a todo, aunque a veces se tropieza con su propia ambición.
No nos vamos a andar con rodeos: ha sido una temporada irregular. Pero el desenlace ha sabido tocar las teclas correctas de la nostalgia y la épica para dejarnos con ese nudo en la garganta marca de la casa. Si todavía no has visto el final, sal de aquí inmediatamente. A partir de este punto, hay SPOILERS masivos.
El plan de Steve: «Directos a la boca del lobo»
La acción retoma donde lo dejamos: el grupo siguiendo el plan suicida de Steve Harrington. La idea era dejar que Vecna creyera que estaba ganando, permitiendo la fusión del mundo real con el Abismo, para tenderle una trampa. El objetivo: acceder a su mente y cuerpo físico simultáneamente para matarlo y rescatar a los niños secuestrados.
El equipo se divide en tres frentes:
- En el Mundo del Revés: El grueso del grupo (Mike, Nancy, Dustin, Lucas, Steve, Robin, Jonathan, Will y Joyce).
- En el Abismo/Mente de Vecna: Once, su «hermana» Kali (Ocho) y Hopper.
- En el mundo real: Max, actuando de ancla psíquica.
Cuando los mundos empiezan a colapsar, Once, Kali y Max logran infiltrarse en la mente de Henry Creel (Vecna). El viaje es un tour por los orígenes del mal: aterrizan en 1959, conectando directamente con los eventos de la obra de teatro The First Shadow. Allí descubren que Vecna no es más que un peón. El verdadero villano siempre fue el Azotamentes, quien corrompió al joven Henry desde niño.
La batalla final: Once contra el Azotamentes
La revelación de que Vecna y el Azotamentes son una misma consciencia colmena da paso al enfrentamiento definitivo. Mientras el grupo en el Mundo del Revés combate cuerpo a cuerpo con lanzallamas y cócteles molotov contra la forma física de Vecna, Once libra una batalla psíquica contra la gigantesca araña de sombras en el Abismo.
El momento crítico llega cuando el ejército interviene, complicando el rescate. Kali muere a manos del fuego militar en un sacrificio necesario para salvar a Hopper. Pero la clave de la victoria la tiene Will. Conectándose a la mente de Henry una última vez, logra inmovilizarlo, permitiendo que Once lo empale definitivamente en uno de los colmillos del Azotamentes. Joyce es la encargada de dar el golpe de gracia físico, decapitando a Vecna mientras recuerda a todos los caídos (Bob, Eddie, Barb…).
El sacrificio de Once y el epílogo
Con el villano derrotado, el portal empieza a colapsar. En un giro que ha dejado a medio internet en estado de shock, Once decide quedarse atrás. Se encierra en el Mundo del Revés para asegurar que la explosión del agujero de gusano no afecte a Hawkins. Se sacrifica, volatilizando su cuerpo junto con la dimensión oscura. O eso parece.
La serie salta entonces 18 meses al futuro. Hawkins se recupera, Steve es entrenador y profesor de educación sexual (círculo cerrado para «Mamá Steve»), y Nancy y Jonathan han tomado caminos separados profesionalmente. Hopper y Joyce, por fin, se van a casar.
Pero el corazón del final está en el sótano de Mike. Los chicos juegan una última partida de Dungeons & Dragons. Mike, incapaz de superar la muerte de Once, teoriza un final alternativo para su personaje: Once no murió. Kali usó un hechizo de invisibilidad en el último segundo para ocultarla. Según Mike, ella escapó y vive en paz en un pueblo remoto, lejos de laboratorios y monstruos.
La serie no confirma si esto es real o solo el mecanismo de defensa de un chico enamorado, pero el grupo decide creerlo. Guardan los dados y suben a cenar, dejando el sótano libre para que Holly (la hermana pequeña de Mike) y los niños rescatados tomen el relevo. Una nueva generación de aventureros empieza su partida.

¿Qué nos deja este final?
El cierre de Stranger Things es imperfecto, sí, pero efectivo. Nos confirma que la serie nunca fue sobre monstruos, sino sobre crecer. El paso de testigo final a la generación de Holly abre la puerta a futuros spin-offs, pero la historia de Mike, Will, Dustin y Lucas termina aquí, cerrando una etapa de la cultura pop que ha definido la última década.
Ahora, con las luces del sótano apagadas, solo nos queda preguntarnos: ¿Es real la teoría de Mike o simplemente el final feliz que todos necesitábamos creer? En Glitcheados, preferimos pensar que Once está por ahí, disfrutando de unos waffles en paz.

