La crisis que atraviesa Eidos Montreal se intensifica tras una nueva ronda de despidos, que ha supuesto el cese de al menos una docena de trabajadores que se suman a los 75 despidos que la empresa anunció el pasado mes de marzo. La veterana desarrolladora, conocida por títulos como Guardians of the Galaxy o la saga Deus Ex, confirma así la difícil etapa iniciada en marzo, cuando ya redujo drásticamente su plantilla. Todo ello apunta hacia un cambio de rumbo definitivo: Eidos Montreal ha dejado a un lado el desarrollo de videojuegos propios para convertirse en un estudio esencialmente de apoyo técnico.
De los grandes proyectos al trabajo en la sombra
Entre los proyectos descartados figura, según distintas fuentes del sector, un nuevo título de la serie Deus Ex, así como posiblemente un RPG de acción y fantasía. No obstante, ni Embracer Group ni Eidos Montreal han querido comentar de manera oficial el alcance exacto de estas cancelaciones, que afectan claramente a la identidad creativa del estudio.
Ante este panorama, el trabajo de Eidos Montreal se centra actualmente en roles de apoyo para desarrollos externos, en particular para Microsoft. Su intervención en Grounded 2 (de Obsidian) y en el nuevo Fable (de Playground Games), previsto para 2026, ilustra bien este nuevo papel: sus equipos se dedican principalmente a tareas técnicas como gráficos, animación y localización, renunciando a liderar sus propias producciones.
Incertidumbre y futuro limitado
Las declaraciones de antiguos empleados ofrecen una visión clara del clima interno. “Trabajaba en Eidos, me encantaba y me habría quedado, pero estamos en tiempos difíciles”, explica Samuel Daher, exdirector de jugabilidad, aludiendo a la incertidumbre generada por los ajustes estructurales.
La percepción general es que el estudio funciona actualmente más como un proveedor externalizado que como una desarrolladora convencional. Su autonomía creativa se ha visto fuertemente limitada hasta el punto de depender casi en exclusiva de proyectos ajenos, sin ninguna garantía de recuperar su rol protagonista en la industria.
A medio plazo, la situación podría empeorar: varias fuentes dentro y fuera de la empresa señalan que se prevén nuevas reducciones de empleo una vez Eidos Montreal concluya sus actuales encargos para Microsoft. Sin una cartera clara de proyectos propios ni vías evidentes para recuperar la inversión perdida en desarrollos cancelados, el futuro de este histórico equipo se vislumbra extremadamente inestable.
Respuestas ausentes y debate abierto
El hermetismo por parte de Embracer Group sobre las causas y el alcance real de los despidos añade aún más desconcierto. No existe explicación oficial acerca de por qué se han afrontado dos rondas de recortes tan próximas, aunque se da por hecho que obedece a la misma lógica de reestructuración interna iniciada tras la adquisición.
Tampoco es posible precisar la identidad completa de los proyectos descartados, ni existe un calendario público para los posibles nuevos despidos tras la finalización de sus trabajos con Microsoft. Esta falta de transparencia solo alimenta la problemática reputacional de Embracer, cuya gestión en otros estudios ya ha sido objeto de controversia.
El deterioro de Eidos Montreal evidencia las dificultades que atraviesan algunos equipos veteranos en el clima actual de la industria del videojuego, donde el control financiero y la externalización técnica parecen pesar más que la creatividad propia. En cualquier caso, el nombre Eidos Montreal queda ahora asociado a una etapa de transición forzada, marcada por la pérdida de identidad y un relevo de prioridades que deja en interrogante si podrá algún día recuperar el lugar que tuvo en la escena internacional.
