CD Projekt ha tomado una decisión relevante, pero lejos de ser alarmante. La compañía polaca ha vendido GOG, su tienda de PC sin DRM, por 90,7 millones de zlotys (unos 25 millones de dólares) a Michał Kiciński, uno de sus cofundadores históricos. El movimiento, anunciado el 29 de diciembre de 2025, encaja con la estrategia a largo plazo del grupo y no supone una ruptura con la plataforma ni con su comunidad.
GOG llevaba más de 17 años operando dentro del Grupo CD Projekt. Fundada en 2008 por el propio Kiciński junto a Marcin Iwiński, la tienda nació con una idea muy clara: recuperar juegos clásicos y ofrecerlos sin DRM, garantizando que el usuario es realmente propietario de lo que compra. Esa filosofía se ha mantenido intacta hasta hoy y, según ambas partes, seguirá siendo el eje central tras la venta.
CD Projekt se centra en hacer juegos
Desde CD Projekt explican que la operación responde a un objetivo muy concreto: concentrar todos sus recursos en el desarrollo de videojuegos y en la expansión de sus franquicias. Actualmente, el estudio trabaja en proyectos de gran envergadura como The Witcher 4, Cyberpunk 2, el remake del primer The Witcher, Project Sirius y una nueva propiedad intelectual conocida como Project Hadar.
“La venta de GOG encaja con nuestra estrategia a largo plazo”, señala la compañía. Separar la tienda del núcleo del grupo permite a CD Projekt simplificar su estructura y centrarse exclusivamente en crear RPGs de gran presupuesto y otros productos derivados de sus marcas, mientras GOG gana mayor autonomía para desarrollar su propio camino.
Eso sí, la relación entre ambas partes no se rompe. Tras la operación, CD Projekt y GOG han firmado un acuerdo de distribución que garantiza que los futuros juegos del estudio seguirán llegando a la tienda, manteniendo así un vínculo directo entre The Witcher, Cyberpunk y la plataforma sin DRM.
GOG seguirá siendo GOG
Por parte de Michał Kiciński, el mensaje es continuista. El cofundador asegura que GOG seguirá operando de forma independiente y fiel a sus principios. “Desde el principio, la visión era sencilla: que cuando compras un videojuego, realmente te pertenezca, para siempre”, recuerda. Una declaración que busca tranquilizar a una comunidad especialmente sensible a cualquier cambio que pueda poner en riesgo la política sin DRM.
Kiciński también ha destacado el buen momento que vive la tienda. Según los datos internos compartidos por la compañía, GOG es financieramente estable y ha vivido un año especialmente positivo, con un aumento del entusiasmo de los jugadores por su misión. De hecho, la plataforma fue noticia recientemente por respaldar al juego indie Horses tras su retirada de Steam, reforzando su imagen como alternativa más abierta dentro del mercado de PC.
Un movimiento lógico en el contexto actual
Desde el punto de vista del usuario, el impacto es prácticamente nulo. La tienda sigue funcionando con normalidad, los juegos comprados no se ven afectados y la política sin DRM se mantiene. La venta no responde a problemas económicos ni a una retirada encubierta, sino a una reorganización estratégica dentro de un grupo que actualmente emplea a más de 1.300 personas y maneja varios proyectos AAA simultáneos.
En un mercado dominado por Steam, GOG nunca ha competido en volumen, pero sí en identidad. Con esta operación, CD Projekt refuerza su foco creativo y GOG gana independencia bajo el control de uno de sus fundadores originales. Un cambio de manos que, lejos de debilitarla, podría darle más margen para reforzar su papel como refugio del PC gaming sin DRM.

