Tesla ha cerrado el año 2025 registrando un descenso notable en sus entregas y producción de vehículos, una tendencia que ha culminado con la compañía de Elon Musk perdiendo su posición como el mayor fabricante global de vehículos eléctricos frente a la china BYD. Esta es la segunda caída anual consecutiva para la marca estadounidense.
Durante 2025, Tesla entregó 1.636.129 vehículos, lo que representa un descenso del 8,5% respecto al año anterior. La producción también experimentó una reducción del 6,7%, situándose en 1.654.667 unidades. Los datos del cuarto trimestre del año reflejan una acentuación de esta tendencia, con 418.227 entregas (un 15,6% menos que en el mismo periodo de 2024) y 434.358 unidades producidas (un 5,4% menos). Estas cifras trimestrales quedaron por debajo de las expectativas de los analistas, que pronosticaban entre 422.850 y 449.000 entregas.
En contraste, BYD ha anunciado haber vendido 4,6 millones de vehículos en 2025, una cifra que, aunque incluye híbridos en algunas de sus métricas, confirma su liderazgo. De forma más específica, se ha informado que BYD vendió 2,26 millones de vehículos puramente eléctricos durante el mismo periodo, superando así a Tesla en este segmento clave del mercado.
Factores detrás del cambio de guardia
Diversos elementos parecen haber contribuido a este panorama para Tesla. En Estados Unidos, la demanda se vio afectada por la eliminación del crédito fiscal de 7.500 dólares en septiembre de 2025, un incentivo importante para la compra de vehículos eléctricos. La creciente competencia de fabricantes chinos, con BYD a la cabeza, también ha jugado un papel crucial, ofreciendo alternativas en un mercado cada vez más saturado.
En Europa, Tesla ha enfrentado problemas regulatorios que se han sumado a la situación. Los datos muestran caídas significativas en mercados clave: en Francia, las entregas disminuyeron un 66% en diciembre, con 1.942 unidades; Suecia experimentó un descenso del 71% en diciembre y del 67% en el acumulado anual. La excepción notable fue Noruega, donde las entregas se dispararon un 90% en diciembre, alcanzando las 5.679 unidades. Adicionalmente, ciertas informaciones señalan que el apoyo de Elon Musk a determinadas figuras políticas de derecha ha generado un rechazo en parte de la clientela.
Curiosamente, y a pesar de estas cifras de entregas, las acciones de Tesla experimentaron un ascenso en el mercado bursátil. Por otro lado, el controvertido paquete de compensación para Elon Musk, valorado en 55.000 millones de dólares, fue ratificado.
Los próximos resultados financieros de Tesla, que se anticipan para el 28 de enero, ofrecerán una imagen más completa de la situación económica de la compañía. Mientras tanto, la atención se centra en cómo la estrategia de la marca evolucionará en este nuevo escenario de intensa competencia y en un mercado eléctrico en constante maduración.
