BlueQubit, empresa dedicada al software cuántico, ha lanzado el «Quantum Advantage Challenge», un desafío que plantea resolver un problema criptográfico complejo a cambio de 0,25 bitcoins, algo más de 22.000 dólares al cambio actual. Este reto busca demostrar la supuesta superioridad práctica de los ordenadores cuánticos frente a los superordenadores clásicos mediante una tarea con valor real y verificable.
El corazón del desafío es descubrir una cadena de bits oculta en un espacio de búsqueda equivalente a 2^256 combinaciones, una cifra astronómica cercana a 72 cuatrillones. BlueQubit propone hacerlo a través de lo que denominan circuitos cuánticos «peaked», diseñados para concentrar la probabilidad en un único bitstring, facilitando que un ordenador cuántico pueda identificarlo en menos de dos horas. Por contraste, la empresa sostiene que el método clásico más potente tardaría años en obtener el resultado, aunque esta afirmación carece hasta la fecha de comprobación independiente.
Una característica relevante del sistema es su forma de verificación, que no requiere almacenar estados inmensos ni ejecutar cálculos exponenciales. Para comprobar si la solución es correcta basta con verificar que coincide exactamente con el bitstring esperado, evitándose así necesidades computacionales prohibitivas.
El problema no es puramente teórico. La clave privada que se consigue resolviendo el circuito permite acceder a una cartera bitcoin con 0,25 BTC, otorgando al reto un componente tangible y práctico. Esto ha sido planteado como una manera clara y pública de evidenciar la ventaja cuántica en tareas del mundo real, según declaraciones de Hayk Tepanyan, director técnico de BlueQubit.
El desafío está disponible de forma abierta en la plataforma de BlueQubit, permitiendo la participación global. Sin embargo, aún no se han confirmado resultados ni intentos de resolución concluyentes desde la comunidad científica o tecnológica, aunque se ha anunciado incluso la implicación de investigadores cuánticos de primer nivel, como algunos vinculados a Google.
Este proyecto surge en un momento en que el sector debate intensamente sobre qué constituye una prueba indiscutible de ventaja cuántica. A diferencia de desafíos anteriores basados en circuitos aleatorios o pruebas abstractas, BlueQubit ofrece una tarea con aplicación directa, que puede medirse y verificarse sin ambigüedad. De no resolverse mediante métodos clásicos, este desafío podría suponer un hito en la demostración de que la computación cuántica ha superado en ciertos dominios a la computación tradicional, aunque por ahora queda pendiente validar esta afirmación.
La iniciativa plantea una cuestión abierta sobre la viabilidad práctica y el ritmo del avance cuántico, que sigue generando expectación y escepticismo por igual en el entorno científico y tecnológico.

