La llegada de las partidas igualadas (Ranked Play) al multijugador de Black Ops 7 ha acelerado los planes de Activision para blindar la integridad competitiva del título. La compañía considera que el uso de estos adaptadores altera de forma artificial la comunicación entre el jugador y la consola u ordenador, permitiendo comportamientos que rompen el equilibrio del juego.
A diferencia de los programas de trampas tradicionales basados en software, dispositivos como Cronus Zen funcionan de forma externa, lo que históricamente ha dificultado su detección. Estos aparatos permiten programar scripts para eliminar por completo el retroceso de las armas, aumentar la cadencia de disparo o forzar que la mira se «pegue» a los enemigos de manera sobrehumana.
Detección basada en el comportamiento humano
Para combatir esta tecnología, el sistema Ricochet desplegará a partir del 5 de febrero un nuevo conjunto de herramientas de análisis. En lugar de intentar identificar el dispositivo físico por su firma de hardware —algo que estos fabricantes suelen camuflar con actualizaciones constantes—, el sistema se centrará en el análisis de los tiempos de respuesta y los patrones de entrada de datos.
La premisa es sencilla: una máquina es capaz de realizar correcciones de apuntado y ráfagas de botones con una precisión y consistencia temporales que son físicamente imposibles para un ser humano. Al monitorizar la «firma» de estos movimientos, el sistema podrá distinguir entre un jugador de gran habilidad y un usuario asistido por hardware externo, aplicando las sanciones pertinentes a las cuentas infractoras.
Blindaje en la nube para el juego competitivo
En esta nueva etapa, Activision ha reforzado su colaboración con Microsoft para implementar un sistema de certificación remota basado en Azure. Esta capa de seguridad adicional verificará la integridad del sistema antes de permitir el acceso a las partidas competitivas, aprovechando requisitos ya existentes en ordenador como el TPM 2.0 y el inicio seguro (Secure Boot).
Esta medida busca establecer un estándar de seguridad más estricto, especialmente crítico ahora que las clasificaciones mundiales y el sistema de puntos SR entran en juego. Desde el equipo Ricochet admiten que no existe una solución definitiva contra las trampas, pero subrayan que esta actualización sienta las bases para una evolución constante frente a un hardware que, aunque se venda en grandes superficies como herramienta de accesibilidad, se utiliza mayoritariamente para adulterar la competición.
Más allá del antitrampas: novedades de la temporada
El refuerzo de la seguridad es solo una pieza del despliegue que llegará este jueves. La Temporada 2 de Black Ops 7 y Warzone renovará el contenido con la introducción de mapas como Slums (un clásico de la saga), Sake y Nexus. Además, el modo Zombis recibirá un nuevo mapa de supervivencia ambientado en Marte, acompañado de modalidades más exigentes que eliminan elementos de la interfaz para aumentar la dificultad.
Con la introducción de nuevas armas como el fusil de asalto EGRT-17 y la sierra circular H311-SAW, Activision espera que esta segunda temporada logre retener a una comunidad que exige, por encima de todo, un entorno de juego justo donde la habilidad real prevalezca sobre el bolsillo del tramposo.
