Si algo ha demostrado la adaptación de «The Last of Us» en HBO es que puede emocionar tanto como dividir a la comunidad. La primera temporada fue aclamada casi de forma unánime, pero la segunda… ya es otro cantar. Al igual que pasó con el propio videojuego, la trama dio un giro que no gustó a todos y las redes se llenaron de debates (y mucho hate gratuito).
¿De dónde viene la polémica?
La segunda parte del juego fue muy polémica en su día por decisiones narrativas arriesgadas: muertes inesperadas, personajes nuevos que toman protagonismo y un tono todavía más oscuro. La serie, fiel a ese material, no esquivó esos momentos y eso encendió a un sector de fans que esperaba otra cosa. Resultado: críticas en redes, ataques personales y un ambiente que poco tenía que ver con disfrutar de una historia.
Bella, sin pelos en la lengua
En el pódcast The Awardist, Bella Ramsey contó que intentó mantenerse lo más alejada posible de los comentarios negativos: “El show ya está emitido y no se puede cambiar”. Para ella, gastar energía en leer hate no tiene sentido. Y lanzó un dardo directo a quienes llevan semanas quejándose: “Si de verdad la odian tanto, no tienen que verla. El videojuego existe, pueden jugarlo otra vez. Y si quieren ver la serie, espero que la disfruten”.
Opiniones, pero con límites
La actriz reconoció que la gente tiene derecho a opinar, pero dejó claro que esas opiniones no condicionan el futuro de la ficción. Craig Mazin, showrunner de la serie, ya confirmó que la tercera temporada seguirá adelante con cambios importantes, incluyendo la llegada de Kaitlyn Dever en un papel clave.
Entre la polémica… y los premios
Mientras los debates arden en X, «The Last of Us» sigue acumulando reconocimientos. La serie está nominada al Emmy a Mejor drama, y tanto Bella Ramsey como Pedro Pascal compiten en las categorías de actuación. Parece que, más allá del ruido en redes, la producción sigue teniendo un hueco privilegiado en la industria.