Apple afronta un nuevo desafío en su cadena de suministro: la escasez global de memoria RAM y otros componentes clave está presionando al alza los costes de fabricación de sus dispositivos, incluido el esperado iPhone 18. Según el analista Ming-Chi Kuo, la compañía tiene previsto mantener estable el precio de salida del iPhone 18, absorbiendo internamente el incremento de costes para evitar trasladarlo al consumidor.
Esta estrategia, comunicada a través de informes recientes, refleja las negociaciones trimestrales que Apple ha intensificado con sus proveedores para la adquisición de memoria, en lugar de mantener el ritmo de seis meses habitual. Desde finales de 2025, los precios de módulos de memoria como el LPDDR de 12 GB DDR5 han experimentado un aumento considerable, pasando de aproximadamente 30 a 70 dólares, es decir, una subida cercana al 130%. Esta dinámica responde principalmente a la creciente demanda generada por el auge de la inteligencia artificial, que prioriza el abastecimiento para servidores y centros de datos.
Negociaciones periódicas y costes en alza
La urgencia por asegurar componentes de memoria ha llevado a Apple a cerrar acuerdos con proveedores cada tres meses, anticipando subidas adicionales en el segundo trimestre de 2026. Se habla de incrementos en precio de entre el 10% y el 25% respecto a 2025, especialmente marcados en LPDDR y en menor medida en la memoria NAND. Este tipo de memoria es fundamental para el rendimiento y almacenamiento de los dispositivos, por lo que estas tensiones suponen un reto significativo para mantener márgenes.
Más allá de la memoria RAM, un elemento inesperadamente afectado por esta situación es el llamado «glass cloth» o tejido de vidrio, material usado en la fabricación de placas de circuito impresas y compartido por fabricantes como Nvidia, AMD y Qualcomm. El auge de la inteligencia artificial ha provocado un cuello de botella en su suministro, ya que las empresas dedicadas a esta tecnología adquieren grandes cantidades de este recurso.
Compensar costes mediante servicios y mantener precios
La respuesta de Apple ha sido clara: absorber las subidas de costes para sostener el precio base del iPhone 18, diferenciándose de otros fabricantes que podrían decidir trasladar estos incrementos a los usuarios. Para compensar la reducción en los márgenes de sus dispositivos, Apple apuesta por incrementar los ingresos en su negocio de servicios, que incluye plataformas como Apple Music, iCloud y Apple TV+.
Este enfoque permite a la compañía mantener competitivo el precio de entrada del iPhone 18, previsto para otoño, cuando se esperan los modelos Pro y Max, mientras que versiones base y el iPhone Air 2 podrían llegar en primavera. Mantener estable el precio en un entorno de aumento de costes y tensión en el suministro muestra la capacidad de negociación y la influencia que Apple tiene sobre sus proveedores.
Implicaciones para el sector y próximos movimientos
Esta estrategia evidencia la fortaleza de Apple para gestionar las disrupciones en la cadena de suministro y utilizar el contexto adverso como oportunidad para ganar cuota de mercado. El hecho de negociar precios de memoria con una frecuencia mayor refleja también el dinamismo del mercado de componentes, especialmente bajo la presión del desarrollo de la inteligencia artificial.
El impacto de esta crisis de componentes puede extenderse a otros fabricantes que no disponen del mismo peso comercial para asegurar acuerdos preferenciales o absorber costes sin repercutirlos. Apple, por su parte, mostrará posiblemente en su próxima conferencia de resultados trimestrales, prevista para finales de enero, cómo estos factores han afectado a su rentabilidad y estrategia comercial.
En definitiva, el esfuerzo por mantener el precio del iPhone 18 mientras se enfrenta a una subida significativa de costes de memoria y otras piezas esenciales es un reflejo de la prioridad que Apple concede a la estabilidad del mercado y a la percepción del consumidor. Mantener esta línea en medio de un entorno complejo puede marcar la diferencia en la competitividad del próximo ciclo de smartphones y consolidar la posición de la compañía en un mercado tensionado por la rápida evolución tecnológica.

