AMD ha anunciado el Ryzen 7 9850X3D, su nuevo procesador orientado a jugadores de PC que verá la luz el próximo 29 de enero. Esta propuesta representa un avance sobre el modelo anterior, el Ryzen 7 9800X3D, gracias a una mejora en la arquitectura y en las tecnologías de caché que busca maximizar el rendimiento sin aumentar de forma considerable el consumo.
El 9850X3D emplea la arquitectura Zen 5 de última generación combinada con la segunda generación de la tecnología 3D V-Cache, que apila verticalmente la memoria caché L3. Esto se traduce en un total de 104 MB de caché (L2 + L3), con 96 MB solo en L3, una cantidad notablemente superior que favorece la capacidad del procesador para manejar tareas intensivas en datos, particularmente en videojuegos.
Con 8 núcleos y 16 hilos, el procesador incrementa la frecuencia base hasta 4,7 GHz y alcanza un turbo de hasta 5,6 GHz, lo que supone 400 MHz más que su predecesor. Este incremento, junto a la optimización de la caché, posiciona al 9850X3D como un competidor directo para los procesadores más avanzados de Intel, ofreciendo un rendimiento en juegos que se estima hasta un 25% superior a un Intel Core Ultra 9 285K.
El nuevo chip mantiene un consumo controlado con un TDP de 120 vatios y utiliza un proceso de fabricación de 4 nanómetros para los núcleos principales y 6 nanómetros para el chip de entrada/salida, siguiendo la producción de TSMC. Es compatible con el socket AM5, lo que permite una actualización sencilla para los usuarios que ya cuentan con placas base de esta plataforma.
En términos de soporte para memoria, el Ryzen 7 9850X3D admite hasta 192 GB de DDR5, con velocidades oficiales de hasta 5600 MHz, y ofrece conectividad con 24 pistas PCIe 5.0, facilitando un ancho de banda elevado para tarjetas gráficas y unidades de almacenamiento de última generación. Además, incluye gráficos integrados AMD Radeon con dos núcleos a 2200 MHz, útiles para contingencias o configuraciones sin tarjeta gráfica dedicada.
El precio oficial recomendado para este modelo se sitúa en 499 dólares, un aumento contenido de 30 dólares respecto al 9800X3D, lo que se alinea con el rendimiento y las mejoras técnicas que aporta. No obstante, quedan pendientes aspectos como la disponibilidad en distribuidores y la adaptación de BIOS en placas base específicas para sacar todo el partido a este procesador.
La presentación de este Ryzen refleja la estrategia de AMD para consolidar su presencia en el mercado de ordenadores de sobremesa enfocados en el gaming, reforzando su ventaja técnica con innovación en caché y frecuencia y ofreciendo una opción actualizable a usuarios que buscan un equilibrio entre potencia y eficiencia energética.

