Apenas nos hemos quitado de encima la resaca de las uvas y ya toca mirar al frente. Si 2025 fue el año de la transición y del aterrizaje (por fin) de Switch 2, este 2026 que estrenamos hoy no se anda con rodeos: apunta a ser el momento de la verdad para los gigantes que sobrevivieron a la purga post-pandemia. Tenemos fechas marcadas en rojo, movimientos de miles de millones que reconfigurarán el mapa corporativo y una sombra tecnológica que planea sobre todo el sector: la inteligencia artificial y su hambre voraz de recursos físicos.
El panorama cambia drásticamente en los próximos doce meses. Valve quiere salir del despacho para conquistar el sofá —un terreno donde ya fracasó hace una década—, Apple parece dispuesta a doblar su orgullo (y su pantalla) y Rockstar prepara lo que, sin hipérboles, será el evento cultural de la década.
Valve: La revancha del salón
Tras validar el mercado de los ordenadores de mano con el éxito rotundo de Steam Deck, Valve ha decidido que es hora de atacar de nuevo el feudo tradicional de Sony y Microsoft. Este año veremos la llegada de Steam Machine. Y no, no estamos en 2013. A diferencia de aquel primer intento fallido con fabricantes externos, esta es una apuesta integral: hardware propio y compacto diseñado para el mueble del televisor.

La clave es SteamOS. Valve ha logrado lo que parecía imposible: un sistema operativo basado en Linux que elimina las fricciones de Windows (suspensión rápida, interfaz de consola, cero drivers molestos). La ofensiva se completa con el Steam Frame, un visor de realidad virtual inalámbrico que busca democratizar el medio vía streaming, y un nuevo mando con tecnología magnética TMR para enterrar el drift.
Sin embargo, Gabe Newell se enfrenta a un enemigo invisible: el precio de la RAM. La demanda masiva de los centros de datos para entrenar modelos de IA ha disparado el coste de las memorias. Esto pone a Valve —y al resto de fabricantes de PC— en una encrucijada: o márgenes mínimos o precios que asusten al consumidor.
Apple se pliega y el cine se pixeliza
Mientras Valve mira al televisor, en Cupertino miran, por fin, a los formatos flexibles. Los rumores que llevan años circulando convergen en el tercer trimestre de 2026: todo apunta a que en septiembre veremos el primer iPhone plegable. Apple llega tarde a la fiesta, como de costumbre, pero con la intención de definir el estándar.
Pero el entretenimiento en 2026 no entiende de fronteras. Es el año de la convergencia transmedia definitiva. Mientras intentamos exprimir el catálogo de lanzamiento de Switch 2, los cines recibirán en abril Super Mario Bros. Galaxy: La Película. Nintendo e Illumination saben que la sinergia es total: entrada de cine y cartucho de juego se venderán prácticamente juntos. Y ojo, porque Sony no se queda quieta: las adaptaciones de sus franquicias siguen en marcha, buscando replicar el efecto The Last of Us en la gran pantalla.
19 de noviembre: Zona Cero
No hace falta especular con la fecha más importante del año. El 19 de noviembre de 2026 llega a las tiendas Grand Theft Auto VI. Las expectativas son estratosféricas tras los más de 220 millones de copias vendidas por su predecesor. Su lanzamiento generará un «agujero negro» comercial; pocos editores se atreverán a lanzar sus títulos entre octubre y diciembre.

Este lanzamiento también será la prueba de fuego para el PC de gama media. Con la crisis de precios de los componentes, muchos usuarios miran con miedo los requisitos técnicos que pedirá Rockstar. ¿Será 2026 el año en que la optimización vuelva a ser prioridad o nos fiaremos todo al DLSS y el FSR?
Xbox cumple 25 años cambiando las reglas
Antes de viajar a Vice City, Microsoft tiene una fiesta de cumpleaños que celebrar. La marca Xbox cumple 25 años y lo hace con una artillería que apela a la nostalgia y al futuro: Halo: Campaign Evolved (el remake del original que lo empezó todo), Gears of War: E-Day y Forza Horizon 6.
Lo interesante no son solo los juegos, sino dónde se jugarán. La estrategia de Phil Spencer ha madurado: el sello «Xbox Game Studios» es ahora una editora global multiplataforma. Veremos muchos de estos títulos corriendo en PlayStation 5, una consola que, paradójicamente, afronta un 2026 escaso de exclusivos propios first party más allá de Marvel’s Wolverine y Marathon. Es el mundo al revés: Xbox pone los juegos y Sony pone la plataforma dominante.
En el frente de los third party, un nombre resuena para el primer trimestre: Resident Evil 9. Capcom suele elegir el inicio de año para sus bombazos, y tras el éxito de los remakes, la saga principal pide paso hacia el mundo abierto que se viene rumoreando.
El dinero manda: La venta de EA y la burbuja de la IA
En los despachos, 2026 será el año de las firmas definitivas. Se cierra una era con la salida de bolsa de Electronic Arts, que pasará a manos del fondo soberano de Arabia Saudí (PIF) por 55.000 millones de dólares. Una privatización que podría cambiar la filosofía de monetización de franquicias como FC (antiguo FIFA) o Battlefield.
Por otro lado, el culebrón de Warner Bros. Discovery sigue abierto y con el reloj en contra. Netflix ha puesto 82.700 millones sobre la mesa para quedarse con HBO, el cine y los juegos, pero Paramount Skydance presiona con una contraoferta. El plazo expira el 8 de enero y el resultado definirá el futuro del streaming.
Finalmente, el elefante en la habitación: OpenAI. La compañía que inició la fiebre de la IA se enfrenta a un año decisivo. Con el compromiso de invertir un billón de dólares en infraestructura, sus necesidades de liquidez son monstruosas. Si logran salir a bolsa este año, será la prueba de fuego para ver si su valoración de 500.000 millones es real o si estamos ante una corrección de mercado que podría arrastrar a sus inversores y, de rebote, a toda la industria tecnológica.
¿Y Gordon Freeman? A pesar de los incesantes rumores de 2025 que situaban a Half-Life 3 como compañero de baile de la Steam Machine, arrancamos el año en silencio. Quizás sea mejor así. En Glitcheados preferimos centrarnos en lo tangible: 2026 viene cargado, es caro y va a ser apasionante.

