¿Te gustó aquello de ser más pequeño que una hormiga y pelear por tu vida con una pajita y dos bellotas? Pues «Grounded 2» vuelve a ese patio convertido en jungla y sube la apuesta: mapa más grande, biomas mejor montados, monturas, herramienta “omni” para llevar medio taller en el bolsillo y una cámara en tercera persona que por fin te deja admirar tu armadura hecha con… materiales dudosos. Es continuista, sí, pero del continuismo del bueno: el que pule, ordena y te engancha otras 40 horas.
- Un mundo más grande, más variado y mejor pensado
- Supervivencia que fluye: hambre, sed y crafteo sin fricción
- Progresión y combate: simple, sí; pero cada vez más fino
- Dificultad a la carta: del paseo al castigo controlado
- Cooperativo: el patio es mejor con colegas
- Técnica y rendimiento: salto visual con peajes UE5
- Narrativa: cumple, acompaña, pero no lidera
- ¿Secuela o expansión vitaminada?
- Precio y valor: 30 € que empujan a decir “sí”
- Para quién es (y para quién no)
Un mundo más grande, más variado y mejor pensado
La secuela amplía el tablero y, sobre todo, lo hace con cabeza. Hay más biomas y están conectados con mejor ritmo: zonas de hierba alta que parecen selvas, charcas con rutas secundarias, rincones que exigen prepararte de verdad antes de meterte en faena. La exploración se siente más “de aventura” y menos de paseíto—los atajos, los puntos de interés y el verticalismo animan a pensar el camino, no solo a caminarlo.
Los nuevos “bichacos” (criaturas) no son simple relleno: cambian cómo te mueves y cómo decides cuándo pelear o correr. Hay encuentros que obligan a usar el terreno y a medir la estamina; otros son perfectos para estrenar tus juguetes nuevos. Esa sensación de “vale, vuelvo después con mejor equipo” está muy presente y funciona.
Supervivencia que fluye: hambre, sed y crafteo sin fricción
La base jugable se mantiene firme: gestionar hambre/sed, recolectar, construir y lanzarte a por materiales cada vez más raros. La novedad que más se nota en el día a día es la herramienta multifunción (la “omni”): menos paseos al inventario, menos menús, más tiempo pegado a lo divertido. Es una de esas mejoras que parecen pequeñas en papel y enormes en la práctica.
Las monturas son el otro gran clic. No solo acortan desplazamientos; también aportan una capa táctica (movilidad, protección, rutas alternativas) que cambia tu manera de leer el mapa, especialmente en partidas cooperativas. Y sí, ir a lomos de un bicho mientras intentas no convertirte en la merienda de otro bicho es exactamente tan divertido como suena.
Progresión y combate: simple, sí; pero cada vez más fino
El combate sigue siendo directo—bloqueo, esquiva, oportunidad—y crece con tu dominio. No es un sistema profundo al nivel de un soulslike, pero tampoco lo pretende: aquí lo que importa es cómo tu progreso (armas, mutaciones, consumibles) te abre rutas y te anima a atreverte con presas más gordas. La progresión está muy bien secuenciada: siempre hay un objetivo claro y, cuando llegas, otro asoma la cabeza al fondo. Esa gratificación constante es la gasolina del loop.
Dificultad a la carta: del paseo al castigo controlado
Los escalones de dificultad siguen en su sitio y están mejor calibrados. Puedes ir a lo relajado para centrarte en construir y explorar o subir la exigencia si prefieres tensar la cuerda en combate y gestión. Lo importante es que el juego no te rompe el ritmo: cada ajuste se siente honesto con lo que buscas en ese momento.
Cooperativo: el patio es mejor con colegas
El cooperativo mantiene su encanto del primer juego: repartir tareas, montar campamentos especializados y lanzarse en expediciones serias con roles claros. Aquí las monturas y la herramienta omni brillan doble. La cruz: hay reportes de bugs y problemillas de conectividad puntuales. No arruinan la experiencia, pero están ahí y, como siempre, se espera que los parches los vayan aplanando en las próximas semanas.
Técnica y rendimiento: salto visual con peajes UE5
A nivel técnico, «Grounded 2» luce mejor: materiales, iluminación y densidad del escenario suben un escalón, y la cámara en tercera persona hace que lo disfrutes más. El peaje es el conocido pack de la casa Unreal Engine 5: bugs ocasionales, glitches de físicas y algún tirón que te saca de la partida en el peor momento. No es desastroso, pero tampoco perfecto. Si venías del primero, notarás el salto estético… y también los roces.
Narrativa: cumple, acompaña, pero no lidera
La historia y el guion hacen su trabajo de pegamento entre zonas y objetivos, sin convertirse en el motivo para jugar. Para una parte de la comunidad se queda corta de gancho; para otra, es justo lo que pide un survival de patio trasero: contexto sin molestar. Si buscabas un salto narrativo potente, aquí está la mayor asignatura pendiente.
¿Secuela o expansión vitaminada?
El debate está servido. Hay quien ve «Grounded 2» como “más y mejor” del original; hay quien lo siente cercano a una mega expansión. La verdad está en medio: no revoluciona, pero sí redondea con acierto los pilares, añade sistemas que de verdad se notan (monturas, omni, tercera persona) y ofrece un mundo bastante más interesante de recorrer. Si esperabas reinvención total, te sabrá a poco; si querías afinar la fórmula, estás en casa.
Precio y valor: 30 € que empujan a decir “sí”
El precio accesible (en torno a 30 €) pesa, y mucho. En un mercado donde el survival tiende a inflarse, este posicionamiento convierte a «Grounded 2» en una compra fácil para fans del género y, sobre todo, para quienes disfrutaron el primero. Es un “entra, prueba y quédate” de manual.
Para quién es (y para quién no)
Te va a encantar si… te flipó el original, te gusta el survival sin burocracia, disfrutas explorando mapas con biomas de verdad y valoras el cooperativo.
Te puede dejar frío si… esperabas un giro jugable radical o una narrativa con más peso; si los bugs te ponen de los nervios, quizá quieras esperar parches.