Microsoft ha presentado los resultados económicos correspondientes al segundo trimestre fiscal, que permiten apreciar las tendencias actuales en un contexto marcado por la evolución de la inteligencia artificial y la computación en la nube. Con unos ingresos totales de 81.300 millones de dólares y un beneficio neto de 38.300 millones, la compañía de Redmond refleja un crecimiento del 17 % y 21 % interanual, respectivamente, aunque con matices en algunas de sus áreas de negocio.
El negocio de Xbox sufre un descenso significativo en ingresos
Uno de los aspectos más llamativos es el descenso en los ingresos generados por la división Xbox. En concreto, los ingresos por contenido y servicios vinculados a la plataforma disminuyeron un 5 % en comparación con el mismo periodo del año anterior, mientras que los ingresos por hardware registraron una caída más acusada, del 32 %. Esta tendencia negativa se traduce en un descenso consolidado del 9 % en la facturación total de Xbox.
El retroceso en el hardware es coherente con la menor rotación de Xbox Series X y Series S en el mercado, una cuestión que lleva tiempo reflejándose en los balances. Más sorprendente resulta el debilitamiento en servicios de juegos y suscripciones, tradicionalmente más estables. Microsoft atribuye esta disminución al desempeño excepcional de su catálogo exclusivo durante el ejercicio previo, especialmente en primera línea de títulos desarrollados internamente, lo que ha generado un efecto comparativo desfavorable en el periodo actual.
Durante el último trimestre, convenientemente, la división Xbox ha visto reforzados algunos ingresos gracias a la subida del precio de Game Pass y al lanzamiento de títulos como Call of Duty: Black Ops 7. Sin embargo, 2026 presenta un calendario ambicioso con lanzamientos estratégicos como Forza Horizon 6, Fable y Halo: Campaign Evolved. Todos estos estarán disponibles no solo en las consolas de Microsoft, sino también en PlayStation 5 y PC, además de formar parte de Game Pass. A esto hay que añadir la próxima llegada de Gears of War: E-Day, otro título clave para la marca.
Máxima relevancia del sector cloud dentro de Microsoft
Más allá del negocio tradicional de videojuegos, la unidad de servicios en la nube consolida su papel como principal motor de crecimiento. Los ingresos en este apartado alcanzaron los 51.500 millones de dólares durante el trimestre, lo que supone un aumento del 26 % respecto a hace un año.
Dentro del segmento «Intelligent Cloud», que aporta casi dos tercios de los ingresos en esta categoría, se registró un incremento del 29 %, alcanzando los 32.900 millones de dólares. El crecimiento más notable procede de Azure y otros servicios cloud relacionados, con un avance interanual del 39 %.
Este dinamismo no es casual y está directamente vinculado al auge de la inteligencia artificial. La colaboración de Microsoft con OpenAI aporta una base sólida para el futuro desarrollo de servicios en la nube que integren tecnologías IA, algo que podría marcar un antes y un después en la manera en que se ofrecen soluciones digitales empresariales y de consumo.
Recompensas a los accionistas y estrategia financiera
Para los inversores, Microsoft también ha comunicado un incremento sustancial en el reparto de dividendos y recompras de acciones, que alcanzaron los 12.700 millones de dólares en este trimestre, un 32 % más que hace un año. Esta política refleja confianza por parte de la dirección sobre la capacidad de generación de caja a medio plazo, a pesar de los retos en algunas divisiones.
En este contexto, los resultados sitúan a Microsoft en una fase de transición donde el negocio de entretenimiento digital experimenta dificultades, mientras que la apuesta por la nube y la inteligencia artificial capture el interés y recursos para crecer.
Aunque la caída en Xbox puede generar dudas sobre la fortaleza del ecosistema de juegos de Microsoft, la diversificación y el impulso de las tecnologías cloud ofrecen un colchón económico robusto. A partir de ahora, será clave observar cómo se implementan los grandes lanzamientos previstos, y cómo evolucionan las sinergias con OpenAI, ya que de ello dependerá en gran medida la capacidad de la empresa para mantener su ritmo de crecimiento y competitividad en un mercado tecnológico cada vez más exigente.

