Spotify ha informado que en 2025 distribuyó más de 11.000 millones de dólares en derechos a la industria musical, cifra que supera en aproximadamente 1.000 millones la cantidad abonada el año anterior. La compañía destaca que esta cantidad representa en torno al 30 % de los ingresos totales del sector discográfico.
No obstante, es fundamental aclarar que este importe corresponde exclusivamente a las regalías pagadas, y no incluye ingresos derivados de la venta de merchandising, entradas para conciertos, ni acuerdos relacionados con audiolibros o podcasts. Además, el dinero entregado no llega directamente a manos de los músicos y artistas, sino que va a parar en su mayor parte a los “titulares de derechos”, que comprenden discográficas, distribuidoras, editoriales y otros intermediarios.
Esta estructura contractual implica que la proporción de regalías que efectivamente perciben los artistas varía considerablemente. En el caso de grupos vinculados a grandes sellos discográficos, no es raro que sólo reciban alrededor del 15 % de lo que Spotify paga en concepto de sus obras. Por el contrario, los artistas asociados a sellos independientes o que se autopublican mediante plataformas como DistroKid o TuneCore suelen obtener porcentajes más elevados, en algunos casos superiores al 50 %.
Spotify resalta que aproximadamente la mitad del total pagado se ha destinado a creadores y sellos independientes, incluyendo tanto producciones de artistas que se gestionan de forma autónoma como aquellas bajo contratos con discográficas independientes. Sin embargo, la compañía admite no disponer de datos más detallados sobre cómo se distribuyen estas cantidades entre los distintos tipos de artistas independientes.
Chris Macowski, responsable global de comunicación musical de Spotify, señaló asimismo que en 2025 más de 12.500 artistas generaron ingresos superiores a 100.000 dólares en regalías. Esta cifra pone de manifiesto que, pese a las complejas dinámicas contractuales, una fracción considerable de creadores alcanza niveles significativos de ingresos gracias al modelo de streaming.
Este informe coincide con un momento en que el debate sobre la transparencia y la equidad en la remuneración de los artistas en plataformas digitales continúa siendo central en la industria musical. La cifra divulgada por Spotify aporta una visión del volumen económico que mueve el sector en el ámbito del streaming, aunque no despeja las incertidumbres acerca de la distribución real y justa de esos fondos. La diferencia entre el dinero pagado a los titulares de derechos y el que efectivamente llega a los músicos pone en evidencia que, más allá de los números globales, la estructura contractual sigue siendo un elemento clave para entender la economía de la música en línea.
En un contexto en que cada vez más artistas buscan fórmulas alternativas para comercializar su trabajo, la información presentada por Spotify constituye un referente para analizar las tendencias de ingresos en la industria. En adelante, será importante observar cómo evoluciona la relación entre las plataformas de streaming, los intermediarios y los creadores, y qué cambios regulatorios o de mercado se implementan para mejorar la remuneración y la transparencia en este ecosistema.

