La nueva película protagonizada por Jackie Chan, The Shadow’s Edge (Bu Feng Zhui Ying), se ha convertido en el éxito principal de la taquilla china en las dos últimas semanas, recaudando 121,9 millones de dólares. Este thriller policial de acción, dirigido por Larry Yang, ha logrado superar a producciones internacionales como Karate Kid: Legends y A Working Man, reafirmando la influencia de Chan en su mercado doméstico.
Jackie Chan, a sus 71 años, interpreta a Huang De Zhong, un veterano retirado experto en rastreo que regresa a la acción para perseguir a una banda de ladrones en Macao. La película explora el enfrentamiento entre métodos tradicionales y tecnología forense moderna, creando una dinámica de tensión entre experiencia y novedad. Este planteamiento sitúa a Chan como un puente cultural entre el kung-fu asiático y los cánones internacionales del cine de acción.
El reparto combina la veteranía con talentos emergentes como Zifeng Zhang, Tony Ka Fai Leung, Luna Fujimoto y Brono Bajtala, lo que contribuye a fortalecer la propuesta del filme en un género que mezcla secuencias físicas con una trama de suspense.
The Shadow’s Edge destaca en un mercado chino cada vez más competitivo, marcado por producciones locales con grandes cifras como Ne Zha 2, que supera los 500 millones de dólares. La película de Jackie Chan no sólo supera en recaudación a títulos internacionales de renombre, sino que también evidencia la pérdida de terreno de Hollywood en el gigante asiático.
Aunque no se ha especificado fecha de estreno en España o en otros territorios occidentales, el fenómeno en China subraya la relevancia continuada de Chan en el cine de acción local. Como señala una fuente especializada, «Chan conserva un poder de convocatoria que pocas estrellas occidentales logran replicar en el gigante asiático».
La acogida de The Shadow’s Edge confirma que, a pesar de los años, Jackie Chan mantiene su capacidad para atraer al público y adaptarse a nuevos contextos narrativos y tecnológicos en el cine de acción. Su papel en este thriller representa una actualización de su figura icónica, desplazando la espectacularidad por un relato donde la tradición y la modernidad conviven en tensión constante.

