China intensifica la integración de inteligencia artificial en sus sistemas de combate autónomo, centrando sus esfuerzos en la plataforma DeepSeek para coordinar enjambres de drones, vehículos terrestres no tripulados y robots cuadrúpedos con poca intervención humana. Esta apuesta tecnológica apunta a reducir la dependencia exterior y ganar rapidez táctica en escenarios de combate modernos.
El Ejército Popular de Liberación ha incorporado DeepSeek en diversas plataformas, destacando el vehículo P60 de Norinco, presentado en 2025, capaz de alcanzar una velocidad de 50 km/h y ofrecer apoyo autónomo al combate. La IA permite procesar miles de escenarios en cuestión de segundos, un avance significativo frente a las horas que demanda la evaluación humana. En concreto, los enjambres operativos gestionados por esta tecnología analizan diez mil situaciones de batalla en 48 segundos, frente a las 48 horas que necesitaría un equipo humano.
Uno de los desarrollos más relevantes es el dron Jiutian SS-UAV fabricado por AVIC, exhibido en la feria de Zhuhai en 2024. Este vehículo aéreo actúa como nave nodriza para desplegar enjambres tácticos autónomos y cuenta con una autonomía de hasta 12 horas, un alcance operacional de 7.000 kilómetros y una altitud elevada de operación. Su capacidad armamentística incluye misiles aire-aire PL-12, misiles antitanque TL-17 y bombas guiadas. El Jiutian completó su vuelo inaugural en Pucheng (provincia de Shaanxi) en mayo y prevé su entrada en servicio en junio, con una configuración que incorpora un módulo destinado explícitamente a misiones de enjambre.
En el desfile militar celebrado en Pekín el 3 de septiembre, se expusieron drones de combate con inteligencia artificial diseñados para operar de forma conjunta con cazas tripulados, en línea con la estrategia de acelerar la cadena de detección y ataque (kill chain). Sin embargo, no se ha confirmado la existencia de enjambres específicos de 200 drones controlados por un solo soldado ni la implementación de algoritmos resistentes a interferencias (jamming) que mantengan la cooperación después de perder comunicación, aspectos que continúan siendo objeto de especulación sin respaldo documental.
La apuesta china por la guerra autónoma a través de la IA DeepSeek responde a un deseo estratégico de dominio en escenarios marítimos y terrestres, donde la saturación mediante enjambres puede superar las defensas adversarias. A su vez, esta tecnología se está integrado en cazas de sexta generación como el J-35 y el J-50, generando un ecosistema bélico cada vez más interconectado y dependiente de sistemas inteligentes.
Aunque algunas afirmaciones sobre la capacidad exacta de estos enjambres permanecen sin aval oficial, la progresiva implementación de la tecnología confirma un cambio sustancial en la forma en que China concibe el combate autónomo, apostando por la reducción de la supervisión humana a favor de sistemas inteligentes capaces de responder en tiempo real a la complejidad del campo de batalla.
Fuentes: Escudo Digital, Zona de Defensa, Vídeo desfile Pekín 2025.

