ZOTAC ha generado controversia tras la cancelación masiva de pedidos de sus tarjetas gráficas RTX 50, seguidas por una subida considerable de precios. La incidencia afecta especialmente a modelos de gama alta y se produce en un contexto de escasez en la cadena de suministro que está dificultando la distribución en Europa.
Diversos usuarios que habían completado sus órdenes recibieron comunicaciones de cancelación atribuidas a un «error del sistema», pese a haberse procesado inicialmente sin inconvenientes. Posteriormente, ZOTAC puso nuevamente a la venta las mismas unidades pero con incrementos de precio notables: en el caso de la RTX 5090, los valores han saltado entre 500 y 550 dólares, mientras que la RTX 5080 ha experimentado un aumento aproximado de 250 dólares.
Esta situación se complica con declaraciones de un distribuidor alemán que ha suspendido por completo la venta de las RTX 5070 Ti, 5080 y 5090, argumentando «falta de suministros». Además, plataformas como Amazon Business limitan la cantidad máxima que puede adquirirse de la serie RTX 50, y ciertas tiendas minoristas europeas ya no disponen de los modelos más avanzados.
La crisis que atraviesa ZOTAC no es un hecho aislado. La escasez de componentes críticos, sobre todo las memorias GDDR7 necesarias para la fabricación de estas tarjetas, impacta a toda la industria. La fuerte demanda del sector de inteligencia artificial absorbe gran parte del inventario disponible, lo que contribuye a restringir el acceso para el público consumidor y a elevar los costes.
Cabe destacar que la propia ZOTAC mantiene su tienda online en mantenimiento sin fecha de reapertura prevista y no ha emitido ninguna declaración oficial que aclare la situación o responda a las críticas. Tampoco ha confirmado si ofrecerá algún tipo de compensación, a diferencia de Corsair, que recientemente afrontó una situación similar con cancelaciones de pedidos y reaccionó con promociones de descuento.
En este contexto, sigue sin confirmarse si las cancelaciones obedecen estrictamente a problemas logísticos o forman parte de una estrategia para reajustar precios. Las repercusiones sobre la confianza del consumidor y la disponibilidad de hardware de gama alta en Europa merecen seguimiento en un mercado cada vez más condicionado por la escasez y la demanda especializada.

