Asus ha iniciado una revisión interna tras la aparición de varios casos en los que procesadores Ryzen 7 9800X3D han dejado de funcionar en placas base de su serie 800. Este problema afecta principalmente a los modelos X870E, X870 y B850, y supone un incidente relevante dada la importancia de este procesador para el segmento gaming.
Durante las últimas dos semanas se han documentado al menos cinco situaciones de CPUs inoperativas vinculadas a estas placas, según reportes de usuarios en distintos foros especializados. Aunque inicialmente se creía que el fallo era exclusivo de Asus, otras marcas como ASRock, MSI y Gigabyte también parecen estar afectadas, indicando un problema más amplio dentro de las placas base para la plataforma AM5.
La causa probable se encuentra en configuraciones de BIOS que permiten un flujo de corriente superior al recomendado por AMD hacia el procesador. Según declaraciones de la propia compañía, algunos BIOS de fabricantes no respetan los valores oficiales de voltaje y corriente, lo que puede derivar en daños al núcleo del Ryzen 7 9800X3D. Asus, por su parte, ha destacado que trabaja conjuntamente con AMD para realizar verificaciones preventivas sobre compatibilidad y rendimiento, sin emitir aún una atribución definitiva de culpa.
Para mitigar los riesgos, Asus aconseja a los usuarios actualizar sus placas base a la versión más reciente del BIOS utilizando herramientas como Asus EZ Flash o BIOS Flashback. Aquellos que ya hayan sufrido daños en sus equipos pueden contactar con el servicio técnico para recibir asistencia directa.
El alcance del problema y la responsabilidad final todavía no se han establecido con claridad. Tampoco está confirmado si se trata de un defecto de diseño inherente al procesador o un fallo derivado exclusivamente de configuraciones incorrectas en el software de las placas. La investigación en curso debe arrojar luz sobre estos aspectos.
Este incidente pone de manifiesto las complejidades que conlleva la integración avanzada entre hardware y software en la nueva generación de procesadores y placas base. La atención de fabricantes y usuarios estará puesta en la evolución de esta revisión y las soluciones que se propongan para garantizar la estabilidad y longevidad de los componentes.

