La aplicación Xbox para PC alcanza una nueva etapa al estar disponible en todos los dispositivos con Windows 11 que emplean procesadores ARM. Esta expansión responde al creciente protagonismo de la arquitectura ARM en la informática personal, abriendo la puerta a una experiencia de juego más inmersiva en equipos hasta ahora limitados a tareas profesionales o consumo multimedia.
Con esta actualización, más del 85% del catálogo de Xbox Game Pass es compatible de forma nativa con estos ordenadores, un porcentaje que no deja de aumentar conforme Microsoft amplía su soporte. Para los juegos que aún no cuentan con ejecución directa en ARM, la opción es acceder a través de Xbox Cloud Gaming, lo que garantiza un horizonte más amplio y flexible en cuanto a disponibilidad de títulos.
El avance técnico más relevante reside en el emulador Prism, que ahora incorpora soporte para instrucciones AVX y AVX2, esenciales para la compatibilidad con software moderno diseñado para arquitecturas x86 y x64. Este paso mejora sustancialmente la ejecución de juegos originalmente pensados para procesadores tradicionales en dispositivos ARM.
Además, se ha implementado soporte para Epic Anti-Cheat (EAC), lo que permite la participación en juegos multijugador populares —como Gears of War: Reloaded y Fortnite— sin sacrificar la seguridad ni la integridad del entorno de juego.
Microsoft ha incorporado también Windows Performance Fit, una herramienta que recomienda qué títulos funcionarán con un rendimiento aceptable según las especificaciones del hardware de cada dispositivo. Este sistema facilita que los usuarios puedan escoger juegos capaces de adaptarse a sus máquinas, un aspecto especialmente relevante en la heterogeneidad propia de la arquitectura ARM.
El lanzamiento se anunció el 21 de enero tras un periodo de pruebas con usuarios Insider, confirmando así una estrategia coordinada con fabricantes OEM, desarrolladores de silicio y estudios de videojuegos. La intención última es consolidar Windows 11 ARM como una plataforma viable para jugar, más allá del tradicional enfoque profesional o de consumo ligero.
Aunque se mencionan dispositivos portátiles, convertibles y equipos compactos, los detalles concretos sobre modelos compatibles, requisitos mínimos o calendarios para alcanzar la compatibilidad total aún no están disponibles. Tampoco se han especificado planes oficiales para consolas portátiles propias, si bien se apunta a colaboraciones con terceros en el sector.
Con esta evolución, Microsoft refuerza la idea de que cualquier pantalla puede transformarse en un Xbox, evidenciando el impulso hacia un ecosistema de juego transversal y accesible, que conecte diferentes arquitecturas y dispositivos bajo una misma experiencia.
Microsoft confirma la disponibilidad de la app Xbox en Windows 11 ARM

